La polémica ley de libertad sindical tuvo ayer el primer fallo favorable para el Pit-Cnt, cuando una jueza letrada de Tacuarembó decidió que dos delegados gremiales de una estación de servicios Esso de Tacuarembó deben retornar a su lugar de trabajo en un plazo de 24 horas.
Los empleados fueron despedidos a fines de enero, pocos días después de que se creara el comité de base en la estación de servicio. Fue así que la Unión Nacional de Trabajadores del Metal y Ramas Afines (Untmra) presentó una denuncia ante la Justicia laboral, apelando a la nueva ley de fueros.
La audiencia entre las partes se realizó la semana pasada, y la jueza se pronunció ayer. Se trató del primer juicio por esta norma y también el primer fallo a favor de los trabajadores. "Esta es una herramienta que tenemos para superar la disponibilidad arbitraria (de las patronales) sobre los trabajadores", festejó ayer el dirigente de la Untmra, Marcelo Abdala.
La ley otorga fueros a los dirigentes y demás trabajadores sindicalizados, que hasta ahora no estaban amparados por la ley.
Establece que no se pueden dejar cesantes a empleados que se encuentren en proceso de formación de un sindicato ni se puede despedir o perjudicar a un trabajador a raíz de su afiliación gremial.
Así, se obliga a los empresarios a reincorporar a los empleados despedidos cuando se pruebe que fueron perseguidos por su actividad sindical.
La norma fija dos procedimientos: recurso de amparo para delegados y dirigentes sindicales (que puede llevar cerca de un mes de duración) y un proceso común para el resto de los trabajadores sindicalizados (hasta un año). Las cámaras empresariales han alertado sobre la peligrosidad de la norma, pero hasta ahora los sindicatos han realizado pocas denuncias apelando a la nueva ley.