Uruguay ya está importando la mayor parte de la energía que contrató con Brasil el mes pasado porque la situación de generación en Salto Grande sigue siendo mala y porque persiste la necesidad de preservar el agua del embalse de Rincón del Bonete, informó a El País el director de Energía, Gerardo Triunfo. Uruguay tiene derecho a importar 700 megavatios y está trayendo unos 500, lo que equivale a más del 40% de la demanda actual de electricidad en Uruguay. El flujo comenzó el lunes pasado, confirmó el presidente de UTE, Beno Ruchansky.
Las importaciones se realizarán durante el mes de marzo porque el gobierno asume que en abril posiblemente Argentina tome para sí esos megavatios, a los que tiene prioridad pues la energía pasará por su territorio.
La importación permitió apagar la central de La Tablada pero se sigue utilizando la Batlle para satisfacer la demanda.
"Salto Grande sigue mal y hay que tener mucho cuidado con el agua", explicó Triunfo.
Por ahora, Argentina está pudiendo cumplir con el contrato por el que entrega 150 megavatios a Uruguay. En febrero pasado, ese país no pudo cumplir algunos días con ese convenio lo que obligó a utilizar el agua de Rincón del Bonete y a negociar esta importación desde Brasil. UTE quiere preservar esa agua porque prevé un otoño seco. También se están utilizando otros 70 megavatios que llegan de Brasil a través de la conversora Rivera-Livramento.
La comercializadora Tradener que ganó la licitación para proveer la energía calcula que facturará con la venta alrededor de U$S 23,6 millones mensuales.
La importación desde Brasil está supeditada a las necesidades de ese país y de Argentina y por lo tanto es interrumpible.
El gobierno cree que para mediados de año podrá tener operativa la central de Punta del Tigre, en el departamento de San José, que sumará 200 megavatios al parque generador nacional para alejar cualquier riesgo de desabastecimiento. Esas instalaciones están siendo construidas por la empresa General Electric a un costo de alrededor de U$S 100 millones.
Ruchansky señaló que "se están instrumentando todas las medidas para asegurar un normal suministro energético para toda la población" para lo cual se busca "agilitar" las obras de Punta del Tigre que avanzan "a buen ritmo". También se busca profundizar el intercambio energético con los dos países vecinos y definir "no más allá de mediados de año", las características que debe tener una nueva central de generación de base.
El ex subsecretario de Industria, Pedro Antmann, ha puesto en duda que Punta del Tigre esté pronta en invierno. Sin embargo, Ruchansky señaló que "de continuar su curso normal y no surgir complicaciones, la central estaría operativa en el transcurso del próximo invierno".