FEDERICA NARANCIO
Cuando los conflictos se hacen insostenibles en un matrimonio y la guerra se instaura puertas adentro, la terapia de parejas puede ser el bote salvavidas que haga reflotar la relación.
Los psicólogos expertos en el tema coinciden que cada vez son más los que deciden enfrentar sus problemas frente a un tercero que oficie de mediador.
De acuerdo una investigación del Instituto Agora, que ofrece un servicio de psicoterapia psicoanalítica focal en el Centro Comunal Zonal 5 de la IMM, el 50% de los pacientes consultados acudió al centro por problemas de pareja.
Si bien esta cifra no es representativa de la población total, el servicio funciona desde 1993 y hasta la fecha se han culminado más de 400 psicoterapias. Según el estudio, "la persistencia a lo largo del tiempo de los problemas de pareja como principal motivo de consulta hace pensar en la necesidad de abordajes especializados para la atención de los consultantes".
De acuerdo a la psicóloga Gabriela Montado, a cargo del servicio, "hay cada vez más consulta por terapia de pareja". El fenómeno, aseguran los especialistas en el tema, quizá no se deba tanto a una crisis en la institución matrimonial sino a una "concientización" en las parejas de que la terapia es efectiva para resolver una crisis.
No obstante, los psicólogos advierten que ambos miembros deben tener la voluntad de resolver sus conflictos y acudir al consultorio antes de que la relación se deteriore. De lo contrario, será difícil revertir años de reproches, agresividad e incomunicación.
¿Qué tan efectiva es la terapia de parejas? El psicólogo Alvaro Alcuri asegura que "el 50% de la resolución del conflicto es asumirlo, tanto a nivel individual como a nivel de pareja".
Formado en el Centro Gestáltico de San Isidro, Buenos Aires, Alcuri introdujo en el país en 1998 el enfoque de la Terapia Gestáltica aplicada a los vínculos de pareja. Según explica, el trabajo desde el punto de vista sistémico pone énfasis en la comunicación, y percibe los vínculos familiares como un organismo vivo que se desarrolla o estanca en determinadas etapas de la vida. Las sesiones suelen ser con ambos miembros del matrimonio.
Alcuri asegura que en su consultorio es habitual que lleguen parejas "in extremis". "La terapia suele ser el último mojón antes de dar todo por perdido", dice el psicólogo.
Nuria Masjuan, coordinadora del posgrado en Terapia Familiar Sistémica de la Universidad Católica coincide con Alcuri y agrega que es común la percepción de que los psicólogos "tienen una varita mágica y podrán operar el milagro".
Así ocurrió en el matrimonio de Laura (53), que decidió hacer terapia de pareja tras diez años de matrimonio. "Mis suegros se metían demasiado en la relación y mi marido, al ser hijo único, no me hacía caso. Sentía que no me apoyaba. Él, a su vez, me reprochaba querer hacer terapia todo el tiempo". Tal como predijo Laura, su marido, Gustavo (54), se resistió a hacer terapia. "La primera vez que fuimos fue espantoso. El no abrió la boca y yo no paré de hablar". Seis meses después, las sesiones dieron lugar a una situación insólita: "Gustavo se dormía en todas las consultas. Entré en un estado de cólera total", recuerda Laura.
CONSULTA. El caso de Laura es representativo de las situaciones que presentan los especialistas, donde un miembro de la pareja se resiste a admitir los problemas que hay en la relación. No obstante, los matrimonios que logran asumir sus conflictos tienen altas probabilidades de salir adelante.
Como terapeuta, Nuria Masjuan explica que en la consulta trata de hacer énfasis en los aspectos positivos de la relación y alentar a la pareja a creer que aún queda algo por rescatar. "Es muy útil volver a los primeros años de la relación, que ellos recuerden los aspectos gratificantes".
La psicóloga María José Soler, especialista en terapia de parejas, explica que es fundamental medir los niveles de comunicación del matrimonio y ver en qué aspectos no fluye. "Allí suelen crearse situaciones de conflicto", indica.
Las áreas de problema suelen ser el manejo del dinero, la educación de los hijos, la relación con las familias de origen, el aspecto sexual y la falta de comunicación. En el consultorio suelen reiterarse los mismos reproches: "Cambiaste mucho, no sos el mismo"; "Desde que nació el bebé toda la atención es para él"; "Los dos trabajamos, pero cuando él llega a casa se sienta a mirar televisión y me tengo que ocupar de la casa"; "Siempre hay que hacer lo que vos querés".
Según aconseja Soler, las parejas deben aprender a discutir sin atacarse. "Tiene que haber simetría, uno ponerse en el lugar del otro. Se debe discutir un problema a la vez, frenar y evaluarlo, ver a dónde se quiere llegar".
El psicólogo Alvaro Alcuri distingue entre lo que son los "síntomas" y la "enfermedad" en una relación. "La aparición de un amante, por ejemplo, es un síntoma de que hay un conflicto en la pareja pero no es el verdadero problema", asegura Alcuri.
PREVENCION. ¿Cuál es la clave, entonces, para asumir una relación y que ésta sea duradera? El psicólogo Alvaro Alcuri reitera: "Las parejas deben ser conscientes de que siempre surgirá una crisis, la clave está en cómo resolverla". Una visión que, si bien es poco alentadora para los que quieren sellar sus votos, plantea un panorama más realista de lo que significa asumir un compromiso.
Sin embargo, el romance parecería estar de moda así como las relaciones a corto plazo. Según publicó el diario Últimas Noticias el 14 de febrero, las últimas cifras del Registro Civil indican que en el 2005 hubo un descenso del 8% en los matrimonios contraídos respecto al 2004. Esta es una tendencia que se ha reiterado en los últimos 30 años: los enlaces celebrados en el 2005 (13.075) son un 46% menos respecto a 1975 (24.404 matrimonios).
Alcuri prefiere no hablar de una crisis en la institución matrimonial y plantea una hipótesis menos apocalíptica: "Si uno es adulto debe tener poder de proyección y conocerse a sí mismo. Algunos están hechos para el matrimonio, otros no, y está bárbaro siempre y cuando no se confunda la etapa de enamoramiento con casarse y tener hijos".
Por esta razón, Alcuri aconseja que se acuda a la terapia de pareja cuando aparecen los primeros síntomas de una crisis. "La prevención es esencial", asegura el psicólogo. Falta de comunicación, sensación de descontento, disminución del deseo sexual son algunas señales. Cuanto antes, mejor. De lo contrario, las sesiones de terapia se convertirán en un auténtico campo de batalla.
Datos
Coordinadora de Psicólogos del Uruguay. Carlos Roxlo 1560 esq. Uruguay. Tel: 4004120.
Asociación Uruguaya de Psicoanálisis de las Configuraciones Vinculares (AUPCV). Tel: 4008025
Asociación de Terapia Familiar Sistémica (ATEFAS). Tel: 7079323
Psicólogo Alvaro Alcuri, especialista en terapia de parejas. 7103861
Psicóloga María José Soler del Instituto de Psiquiatría y Psicología de Montevideo (IPN). Por contactos: 7088016
Coordinadora del Postgrado en Psicología Sistémica y Familias de la Universidad Católica, Nuria Masjuan. Por contactos: 4872717.
Servicio de psicoterapia psicoanalítica focal del Instituto Agora. A cargo de la psicóloga Gabriela Montado. Por contactos: 4872032.
El precio de consulta para terapia de parejas es alrededor de $ 800 la hora.
Paciencia y negociación son la clave
Mucha paciencia, comprensión y diálogo son los consejos de aquellos que lograron sobrellevar situaciones de conflicto y consolidar su matrimonio.
Para Ana María Claverío (78) y Héctor Bomio (78) llegar a los 50 años de casados y festejar las bodas de oro no fue ninguna proeza. "Nos conocemos desde que teníamos nueve años y a los 23 nos casamos. Siempre hubo mucha pasión en nuestro matrimonio, una relación sexual bárbara y las peleas las resolvíamos conversando", asegura Claverío. Según considera, "los jóvenes de ahora se separan ante cualquier problema. Uno pasa por momentos difíciles pero después que los supera la relación mejora, hay que tener paciencia. Cuando me casé pensaba que 50 años de casados era una enternidad, ahora me doy cuenta que pasa volando".
Paulino Martínez (78) y María Teresa Lorenzo (77) también lograron limar las asperezas de la relación y celebrar las bodas de oro. No lo consideran algo excepcional: "El día de nuestro aniversario nos dimos cuenta de lo agradecidos que estábamos por la familia que formamos", recuerda Lorenzo.
Aunque durante la convivencia en pareja se pierde en romance, se gana en otros aspectos. "La pareja después de muchos años pasa a ser un compañero, un referente", asegura la psicóloga María José Soler. La clave, de acuerdo a la terapeuta, es querer "querer". "El asunto es tener la voluntad de recuperar aquel sentimiento que hubo en algún momento, y cuando eso se logra la relación se consolida mucho más".
Consejos
Hacerse tiempo para compartir actividades placenteras. Crear espacios de comunicación e intimidad. "Aprovechar ese momento para no hablar de los problemas, de los hijos, de las cuentas que hay que pagar, sino disfrutar", aconseja la psicóloga Nuria Masjuan.
Respetar los espacios personales de cada uno. "Es una fantasía la idea de que llevarse bien es andar todo el tiempo juntos, tiene que existir un espacio de crecimiento personal", dice Masjuan. "Si a él le gusta el fútbol y a ella el teatro, pueden realizar esas actividades por separado".
Saber escuchar, negociar y llegar a acuerdos. "No discutir dos problemas a la vez. Reflexionar, dialogar sin ataques y reproches", aconseja la psicóloga María José Soler. "El matrimonio es un trabajo de aceptación mutua".
Valorar las fortalezas del otro y rescatar los aspectos gratificantes de la pareja.
Aprender a aceptar los defectos del otro sin idealizar. "La idea de que existe una media naranja es un mito", dice Soler. "Uno se puede enamorar de más de una persona, no existe la que nos llena completamente. Muchas personas viven tras ese mito y cuando la persona que está a su lado no lo satisface, se desencantan. Primero tienen que estar bien consigo mismo", aconseja Soler.
Establecer un proyecto en comun. Fijar prioridades en la pareja.
El sentido del humor es esencial. "Saber divertirse y reírse juntos es una de las cosas que más une a la pareja", asegura Soler.