Una campaña para impedir la modificación del edificio que alberga el hotel Solana de Mar, construido en 1945 en la bahía de Portezuelo, fue lanzada en la revista 30-60 Cuaderno Latinoamericano de Arquitectura. El hotel fue construido a partir de un diseño del arquitecto catalán Antonio Bonet.
Jorge Nudelman, un arquitecto, aspira a "salvar" la estructura de la demolición. Advirtió que "esta obra está amenazada" porque "ha sido vendida por los herederos de sus administradores originales y el nuevo dueño quiere construir allí su residencia de verano".
Uno de los propietarios del parador Solana del Mar reaccionó indignado contra los responsables de la campaña. "Lo único que puede ocurrir es que esto se venda. Nadie ha dicho de hacer nada más. Menos de demolerlo. En este país es muy fácil meterse con el patrimonio de los demás. Las veces que he tenido problemas con este edificio, muy reconocido en todo el mundo, nadie me ha dado una mano para hacerle nada porque todo lo que se ha hecho es a costillas nuestras para poder mantenerlo. Ni la Intendencia, ni el Estado me ha exonerado ni un centésimo de contribución inmobiliaria", explicó Hebert Dibiloni.
De acuerdo al propietario, la construcción no se vendió aun. "Esta obra no es de Bonet. Él la hizo. Es nuestra. Además, no fue declarada ni patrimonio de la nación ni nada parecido", explicó Dibiloni.
"Una de las características de Solana del Mar —quizás la más hermosa— es la forma de estar allí, como si hubiese nacido allí, como un acto de la naturaleza. Esto es para los arquitectos, más allá de las modas pasajeras y estilos del momento, un objetivo nostálgico", dijo Nudelman en un mensaje distribuido en la red titulado "La demolición de Solana".
La Intendencia de Maldonado recibió un pedido para modificar la propiedad de parador a casa habitación que se encuentra a estudio dijo Julio Riella, director de Planeamiento.