El pedido del presidente argentino Néstor Kirchner de suspender las obras 90 días para negociar planteado ayer en un discurso en el Congreso de su país no obtuvo respuesta oficial del gobierno uruguayo. En cambio la empresa finlandesa Botnia mostró su disposición al diálogo, aunque descartó la posibilidad de detener las obras como solicitó ayer en el Congreso el mandatario argentino.
El gobierno se tomará tiempo para analizar una respuesta oficial al pedido público de Kirchner, aunque ya el presidente Tabaré Vázquez anticipó a sus ministros la decisión de no suspender las obras en Fray Bentos (ver nota aparte). Asimismo, el ministro de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, Mariano Arana, precisó que en Uruguay el Estado no tiene "facultades legales" para detener la construcción de una obra que cuenta con los permisos correspondientes.
Por su parte, el representante de la empresa Botnia en Uruguay, el ingeniero Carlos Faroppa, dijo a El País que en la firma existe disposición al diálogo. "En la medida que se genere un ambiente de diálogo y en la medida que los dos gobiernos quieran dialogar, Botnia estará dispuesta a acompañar estas iniciativas", señaló el asesor.
Voceros de la empresa española ENCE también consultados por El País descartaron que se esté evaluando la suspensión de las obras por 90 días o cualquier otro plazo. Cabe recordar, no obstante, que en el caso de esta planta los trabajos se encuentran aún en una fase preliminar a la construcción de la planta física de la fábrica de pasta de celulosa.
"UN SUSPIRO". En su discurso de apertura de las sesiones ordinarias del Congreso argentino, el presidente Néstor Kirchner dedicó un espacio central al tema de las "papeleras", como se ha popularizado en la vecina orilla.
"Querido pueblo uruguayo, presidente de Uruguay, sólo 90 días, nada más que 90 días para que los mejores ambientalistas del mundo ayuden a dos pueblos hermanos a resolver este tema como corresponde y evitar estos espectáculos dolorosos a quienes creemos en la unidad latinoamericana", dijo Kirchner haciendo a un lado el discurso escrito y levantando la vista para dirigirse a la concurrencia que desbordaba la sala del Congreso.
"Nosotros queremos que al pueblo uruguayo le vaya muy bien, que le vaya a su gobierno muy bien", agregó y poco después hizo un llamado a dejar los "nacionalismos vacíos de contenido".
Con un tañido de emoción en la voz Kirchner cerró esta parte de su alocución diciendo: "Por eso le ruego que me escuche, que acepte este pedido mío humilde que le hacemos. Solamente 90 días en la larga historia que tienen Argentina y Uruguay; 90 días es apenas un suspiro".
DIALOGAR. Horas después de este discurso ante los legisladores argentinos, el representante de la firma Botnia en Uruguay dijo a El País que existe la plena disposición al diálogo, incluso a abrir las puertas de la planta en construcción para que se tenga una impresión directa de lo que implicará.
"Nunca cambiamos esta disposición al diálogo y a encontrar marcos de consenso, pero aquí lo importante es que exista el diálogo entre los dos gobiernos", señaló Carlos Faroppa, "nosotros vamos a acompañar al gobierno uruguayo en todo lo que sea necesario, pero por el momento no estamos considerando la detención de las obras".
"Nuestro proyecto ha sido aprobado en la Dirección Nacional de Medio Ambiente, nosotros no estamos incumpliendo no sólo con normas ambientales, sino con el resto de las normas, en cambio desde el otro lado no pasa lo mismo. Lo que pedimos es que se respeten las leyes, lo que es ilegal es el corte de rutas", agregó.
Faroppa opinó que la suspensión de las obras no aportará nada a la resolución del diferendo, "hay mucho tiempo por delante para que la planta comience a funcionar". El asesor dijo que existe disposición para que las autoridades, uruguayas o argentinas, visiten la planta en construcción. "Lo que nosotros podemos demostrar es que vamos a tener la mejor tecnología disponible, que va a ser la mejor planta del mundo, probablemente sea el orgullo para Finlandia en cuanto a plantas instaladas fuera de su territorio".
Desacierto
El analista político argentino Rosendo Fraga opinó que el discurso del presidente Néstor Kirchner no fue acertado. Consultado por La Nación On Line, Fraga señaló que el pedido de Kirchner resulta "peligroso, porque puede reducir el margen de negociación en este conflicto (para Argentina)". Fraga señaló el efecto que la misma tendrá en el papel de la Cancillería en las negociaciones ya que, sostuvo, "anula las posibilidades políticas". Por último, el analista consideró que al circunscribir el pedido a una suspensión de las obras "se limita las posibilidades de encontrar otras soluciones".