Dedicó la mayor parte de su discurso en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso a los logros económicos de su gestión. Sin embargo, cuando ya había pasado más de una hora de su repaso, coló la polémica con Uruguay y le rogó al presidente Tabaré Vázquez que paralice por 90 días la construcción de las dos plantas de fabricación de pasta celulosa.
"Invito a Tabaré Vázquez a encontrar una solución inmediata", lanzó. "Son sólo 90 días, nada más que 90 días", repitió ante el aplauso del público. En un tono sumamente conciliador, trató a su par como un "amigo" y se preguntó: "¿De qué vale levantar la tensión?".
"Le ruego que me escuche, que acepte este pedido", siguió. Antes había explicado el reclamo que la Argentina viene haciendo desde que comenzó la controversia: que Uruguay incumplió el tratado del Río Uruguay y decidió de manera unilateral en tres ocasiones la construcción de las plantas de las empresas Botnia y ENCE en la margen de ese río compartido.
El Presidente pidió "por respeto a la historia de ambos países" encontrar una pronta solución y agradeció al Congreso el apoyo ante una eventual presentación del conflicto ante la Corte Internacional de La Haya.