Las autoridades y los ocupantes de la curtiembre Naussa volverán a negociar mañana de tarde por segunda vez en el Ministerio de Trabajo, en busca de una solución al conflicto, que lleva quince días.
El gremio reclama por el reintegro de casi 30 empleados cesados desde la formación del sindicato en abril de 2005. El presidente de la Unión de Obreros Curtidores (UOC), Ramón Martínez, dijo a El País que los trabajadores pedirán garantías de que lo que se acuerde en el ministerio luego "se cumpla".
La semana pasada Martínez negó que se trate de una ocupación apresurada. "Venimos negociando hace nueve meses con la empresa. Es una ocupación meditada", indicó. La UOC denuncia, además, una campaña de presiones de parte de la empresa para lograr desafiliaciones al sindicato.
Se prevé que el Ministerio de Trabajo también convoque en los próximos días a los trabajadores que ocuparon la Gerencia de Programas Especiales del Codicen y a las autoridades, para iniciar una negociación. A fines de la semana pasada fueron citadas las dos partes por separado. En el caso de la metalúrgica Becam, las partes aún no han sido citadas a negociar al ministerio y el conflicto se mantiene.
Pero la situación más compleja se presenta en la imprenta Vanni, ocupada desde octubre pasado, donde los trabajadores han puesto en funcionamiento la planta en un proceso de autogestión. El caso se encuentra en la Justicia. El presumario penal volverá esta semana a la fiscal Mónica Ferrero para que defina si pide algún procesamiento o se archivan las actuaciones. La semana pasada, la magistrada pidió al juez Jorge Díaz que citara nuevamente a tres de los trabajadores ocupantes para ampliar sus declaraciones. Los empleados declararon el jueves y el viernes y el juez volvió a remitirle el expediente para que se pronuncie.