Los importadores chilenos de carne bovina ya están explorando la posibilidad de comenzar a importar desde Nueva Zelanda y Australia, para paliar el aumento de entre 30% y 40% que están teniendo los embarques que llegan desde Uruguay.
Con el cierre al ingreso de carne argentina, Paraguay y Uruguay quedaron prácticamente como únicos abastecedores del mercado trasandino, que en lo interno al día de hoy tiene sólo la cantidad suficiente de materia prima importada para abastecerse durante no más de 3 semanas.
"El año pasado el ingreso de carne uruguaya al mercado chileno fue muy pobre, ya que entiendo no representó más que el 5% del volumen (unas 600 toneladas mensuales), pero hoy, está entrando el doble o el triple que eso", aseguró telefónicamente desde Santiago a El País Andrés Cristi Germain, presidente de la Asociación Chilena de la Carne, agrupamiento que nuclea a los principales importadores del producto.
En 2005 Uruguay colocó en el país trasandino 10.878.282 kilos peso embarque por U$S 13.945.176, pero dentro de ese volumen, la carne vacuna ocupó 3.761.546 kilos peso embarque. Ya en enero de 2006, cuando todavía la aftosa en Corrientes sólo era un rumor, se exportaron 2.099.493 kilos peso embarque de carne vacuna por U$S 6.011.810 y 293.780 kilos peso embarque por U$S 96.927, según los datos estadísticos del Instituto Nacional de Carnes (INAC).
REALIDAD. "Hoy día los precios de la carne uruguaya son significativamente más altos y si se comparan los valores con lo que hoy paga Chile por la carne paraguaya, la diferencia es de entre 30% y 40%", aseguró Cristi.
Según el importador, pese a esa realidad, "no se les trasladó el aumento a los consumidores porque caería el consumo". El panorama de los importadores apunta a "seguir importando de Paraguay, del Uruguay si los precios no se disparan y también recurrir a la carne chilena, porque en esta época la oferta de ganado y las faenas se incrementan".
Según Cristi, los frigoríficos uruguayos "tienen poca oferta de cortes del delantero, que son los que tienen mayor demanda en Chile, pero muestran mucho volumen de los 18 cortes restantes. Ese es el tipo de carne que más se está importando".
Los importadores chilenos son pesimistas en cuanto a la posibilidad de que ingrese carne brasileña a su país. "Brasil está zonificado y hay Estados que podrían contribuir al abastecimiento, pero hoy ese país tiene otras opciones de mercado y algunos temas que resolver en cuanto a las exigencias del Servicio Agrícola y Ganadero de Chile".