Las repercusiones luego de la visita de los Rolling Stones en Argentina continúan. Luego del segundo concierto, y antes de despedirse de los argentinos, los ingleses disfrutaron de un show privado de tango. Los miembros de la mítica banda británica pidieron ver un espectáculo de música y tango en un salón del aristocrático hotel La Mansión, donde se alojaron. Los músicos no paraban de gritar y aplaudir. "Fue una emoción muy fuerte", dijo a la radio Mitre la bailarina de tango Mora Godoy, artista contratada por los productores de los conciertos. Godoy, una eximia profesora de danza tanguera, dijo que la función fue una sorpresa para ellos, porque habían dicho que querían ver tango pero ignoraban que iban a aparecer en el hotel las tres parejas contratadas para el espectáculo.
Godoy dijo haberles presentado un repertorio que tenía bastante de tradicional y de moderno, mezclando clásicos de Piazzolla como Libertango o históricos como La Cumparsita, del compositor uruguayo Gerardo Matos Rodríguez. Los integrantes del grupo vieron la función tanguera con sus mujeres y sus hijos y no dejaron entrar a nadie más, según lo que dijo la profesora. La aplanadora Stone había pasado por la cancha de River Plate, donde reunió a casi 130.000 personas en dos presentaciones, donde los ‘abuelos del rock’ demostraron estar más vivos que nunca.
Luego de la degustación de tangos, los veteranos músicos partieron a la capital mexicana para una nueva parada en su gira. Atrás de sus Majestades Satánicas quedaron más de 100.000 personas satisfechas por los dos shows ofrecidos en River, un centenar de detenidos luego de disturbios y una audiencia televisiva uruguaya que se quedó con las ganas de verlos en directo: la tan promocionada emisión en directo prometida por Canal 10 no fue tal, ya que el "Canal Uruguayo" transmitió el primer concierto de los Rolling en diferido, haciendo de cuenta que era en directo. Pero el engaño quedó en evidencia cuando las imágenes de Jagger mostraban a un cantante sin el impermeable que lució en el comienzo del segundo show. La lluvia, que cayó sobre artistas y público durante la noche del segundo show, lució por su ausencia en la pantalla del 10.
MEXICO. La capital mexicana, en tanto, espera la llegada de los Stones preparada para lo peor. Una rigurosa vigilancia será aplicada por las autoridades de la capital mexicana, que desplegarán a unos 1.700 agentes de seguridad, durante el recital de hoy de la famosa banda británica. El grupo se presentará en el llamado Foro Sol, ubicado en el Autódromo Hermanos Rodríguez, en la zona este de la capital. El vicealcalde de Ciudad de México, Ricardo Ruiz, afirmó que 1.200 agentes pertenecen a la policía de la ciudad y otros 500 forman parte de cuerpos privados, contratados especialmente para la ocasión, tal como ocurrió en Buenos Aires.
Se espera que unas 50 mil personas asistan al único concierto de los Rolling en el Foro Sol. La vigilancia será algo menor que la establecida la semana pasada en el Estadio Azteca, donde unas 70 mil personas acudieron a cada uno de los recitales ofrecidos por el grupo irlandés U2, que en unos días se presentará en Buenos Aires, en el mismo estadio que Rolling Stones, el Monumental.