Ya le ocurrió a Roger Moore, a Michael Keaton y a Nicolas Cage, entre otros. La reacción que ahora despierta la elección del británico Daniel Craig como el nuevo James Bond en Casino Royale, es irracional. Cuando se anunció que Moore sería el nuevo James Bond, sucesor de Sean Connery y del australiano George Lazenby, las opiniones negativas de los fanáticos no se hicieron esperar. Sin embargo Moore terminó protagonizando siete películas, tantas como Connery. Daniel Craig, a quien recientemente se pudo ver en Munich y que no ha tenido protagónicos relevantes, ya está confirmado para esta precuela. Su elección generó en seguida un sitio web que intenta boicotearlo: craignotbond.com (Craig no es Bond).
Como cualquier otro personaje de la cultura popular, todo lo que se haga con él despierta fanatismos radicales. Cuando Michael Keaton fue elegido como Batman, las quejas no demoraron en hacerse oír. Cuando se comenzó a hablar de una nueva película de Superman (que se estrenará en julio), el primer nombre que se manejó fue el de Nicolas Cage. Al poco tiempo, cuando ni siquiera había un guión o un proceso de producción iniciado, una foto trucada de Nicolas Cage como el Hombre de Acero circuló por Internet y dio la vuelta al mundo bajo la pregunta: ¿te imaginás esto?.
El sitio web contra Daniel Craig está mantenido por un grupo de fanáticos de Bond que afirman que la decisión de casting de los hermanos productores Barbara Broccoli y Michael Wilson es un disparate.
Según ellos, Pierce Brosnan había sido el 007 más querido luego de Connery, y su alejamiento del personaje se debió solo a un problema de cifras.
El director de esta nueva película, Martin Campbell, dijo que Craig fue su primera opción. Sin embargo hay notas periodísticas en las que se mencionan otros candidatos, como el británico Clive Owen (Rey Arturo) y el australiano Hugh Jackman (el Wolverine de X Men). Owen, se dice, habría rechazado la oferta en busca de papeles que le permitieran más libertad creativa. Jackman habría pedido un cachet más alto. Los fanáticos, por su parte, iniciaron una campaña en Internet para que se eligiera al joven cantante Rikki Lee Travolta, que no mostró mucho interés por la idea.
Los detractores de Craig afirman que "Bond fue interpretado por hombres universalmente aceptados como apuestos, altos y naturalmente carismáticos, como ocurriría con cualquier rol protagónico masculino... por lejos, este es el primer actor que se opone completamente a ese perfil. De hecho, sus rasgos apagados son más cercanos a una víctima pugilística de Rocky Balboa que a un elegante agente secreto".
Hace algunas semanas, Sean Connery salió al ruedo apoyando a Craig. "Es una excelente elección... un punto de partida totalmente nuevo", afirmó a la BBC. El actor reveló, en esa misma entrevista, que en su momento decidió dejar el personaje porque las películas le ofrecían más efectos especiales que un buen papel. "Me cansé de las cosas del espacio y los efectos especiales, que se volvían cada vez más influyentes en las películas", comentó. Casino Royale, con un presupuesto estimado en 100 millones de dólares y un actor de perfil bajo, parece anunciar una tendencia similar.