Denuncian que soldados y policías trabajan en frigorífico de Durazno

| Inspectores comprobaron que militares cumplían tareas allí. Se estudia si fueron sustituidos por efectivos policiales

El Ministerio de Trabajo investiga una denuncia acerca de que el Frigorífico de Durazno ha tomado a policías para cumplir tareas en sus instalaciones. El caso provoca especial preocupación en las autoridades de la cartera, debido a que hace un mes la Inspección de Trabajo comprobó que en la planta del frigorífico trabajaban militares "en negro". En aquel momento la empresa fue multada e intervino el Ministerio de Defensa, que aseguró que la situación no se volvería a repetir.

Pero se repitió. Dos semanas atrás, unos 30 militares del regimiento de caballería número dos de Durazno volvieron a cumplir tareas allí —en lugar de empleados del frigorífico—, lo cual fue comprobado por el ministerio. Con la intervención del diputado local Jorge Menéndez, la situación se solucionó.

Pero ahora llegó al ministerio una denuncia que señala que los militares habrían sido "sustituidos" por policías, dijo el ministro de Trabajo Eduardo Bonomi el martes pasado en la comisión de Legislación de Diputados.

El jerarca afirmó que la investigación está "en trámite" y —ante una pregunta del diputado Pablo Iturralde— no descartó la clausura del establecimiento. Bonomi dijo a El País que todavía no se pudo comprobar que estén trabajando policías en el lugar, pero sí se verificó en dos momentos distintos que el dueño de la empresa echaba mano a militares para cumplir tareas propias del frigorífico.

SORPRESA. Eduardo Maldonado, dirigente del sindicato de la empresa, aún recuerda con claridad cuando a mediados de enero llegaron a la planta inspectores de trabajo, quienes comprobaron que había por lo menos siete militares en el sitio.

"La gente disparó para todos lados cuando los vio venir. Se escondieron y algunos entraron al depósito de frío", contó. Bonomi también dio detalles sobre la particular situación: "hacía tres horas que los tenían encerrados en una cámara (a los militares), de la que salieron duros de frío".

Los soldados declararon a los inspectores que habitualmente llegaban al regimiento y los "subían a un camión" que los conducía hasta el frigorífico, donde se desempeñaban en horario de trabajo. Maldonado, en cambio, aseguró que los soldados recibían pagos "como changas" de parte de la empresa.

Al comprobarse esa situación, la ministra Azucena Berruti emitió una resolución impidiendo que militares trabajen en empresas de particulares. "Inmediatamente llegó una queja del intendente de Rivera. Es decir, eso también estaba sucediendo en otros lados", comentó Bonomi.

Luis Centurión, dirigente de la Federación de Obreros de la Industria Cárnica (Foica), sostuvo que la culpa no es de los efectivos, que "cumplen órdenes". "Nos preocupa que ellos sean dados de baja y no se tomen medidas con los superiores, que los envían a trabajar al frigorífico", agregó.

La dirigencia de Foica se reunió el jueves con el director de Trabajo, Julio Baráibar. El jerarca se mostró "dispuesto a tomar medidas", dijo Centurión.

Dos grupos

Ubicado a 5 kilómetros de Durazno, el frigorífico fue ocupado en 2005. Ahora el gremio denuncia que la empresa realiza "represión sindical" porque creó dos grupos de trabajadores: agremiados y no agremiados. A los segundos les permite realizar horas extra y les da más trabajo que a los sindicalizados, lo cual es interpretado como un "intento de desmantelamiento" del gremio.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar