Violencia y rock & roll en el último show de Stones

| La policía detuvo a más de 100 personas y hubo varios heridos luego de los disturbios

Más de 100 detenidos y cerca de 20 heridos —las cifras varían según las fuentes— fue el saldo de los disturbios registrados la noche del jueves en las inmediaciones del Estadio Monumental de Buenos Aires, donde se celebró el segundo recital de los Rolling Stones.

Los incidentes, que comenzaron un par de horas antes del anunciado inicio del recital, fueron provocados por cerca de 600 jóvenes que se enfrentaron con la Policía arrojando piedras y botellas. Las intenciones de los seguidores de la banda inglesa era ingresar al concierto sin entrada, de acuerdo a lo que indicaron fuentes policiales. Cuando se les impidió el paso, comenzaron a lanzar piedras y romper vidrieras y automóviles.

La policía y personal de seguridad de los organizadores del concierto montaron un fuerte operativo de seguridad alrededor de la cancha de River Plate, y los asistentes debían sortear el primer anillo con su ticket en la mano. Los problemas registrados en el primer concierto de la banda inglesa, el pasado martes 21, motivó que la policía aumentara el número de efectivos de 200 a 500, pero eso no intimidó a los que pretendían colarse. Un oficial de la policía bonaerense, consultado por el diario argentino Clarín, declaraba antes de que comenzaran los disturbios, que la lluvia ayudaría a aplacar los ánimos de los fanáticos. Pero no fue así.

La batahola, que por momentos parecía incontrolable, obligó a la intervención de la Guardia de Infantería, que se encargó del restablecer el tránsito en la avenida del Libertador, a unos 500 metros del estadio de River Plate. Para poner orden, la Guardia de Infantería usó gases lacrimógenos y tuvo que perseguir a los que pretendían colarse por dicha avenida. Estos, a su vez, destruyeron vehículos y algunos locales comerciales en las corridas. También fueron blanco de la ira de los ‘rolingas’ los automóviles que pretendían circular por la Avenida del Libertador.

Cuando el humo se despejó, había cerca de 20 heridos, entre los cuales se encontraban también policías y trabajadores de los medios de comunicación, y más de un centenar de detenidos. De acuerdo a lo que informó el Ministerio del Interior argentino, 110 de las aproximadamente 140 personas detenidas serán procesadas por robos, resistencia a la autoridad y daños a la propiedad.

Con casi media hora de retraso por la gran cantidad de espectadores que pugnaban por ingresar a presenciar el concierto, los Rolling Stones comenzaron su segundo show, que contó con la asistencia de unos 65 mil fanáticos y con el que se despidieron de Buenos Aires, luego del masivo concierto que brindaron el martes, en el marco de su gira mundial A bigger bang, que promociona su disco más reciente, de igual título. Pero también la lluvia parece haber influido para el atraso registrado. Los técnicos del equipo que acompaña a los músicos en esta gira tuvieron que acondicionar el escenario para disminuir el riesgo de patinadas.

El show en sí fue nuevamente calificado de forma unánime como excelente. El diario La Nación, por ejemplo, tituló la cobertura del segundo concierto "Los Stones lo hicieron de nuevo" y constató que "Bajo la lluvia, dieron un emocionante show y se despidieron de Argentina". El matutino Página 12 consignó que "Bajo la lluvia, el show fue una fiesta". La banda alteró ligeramente el repertorio de un concierto a otro. En el concierto del martes, los Stones tocaron temas como Paint it black y Midnight rambler, entre otros, que no repitieron el jueves. En su lugar, Jagger & compañía colocaron otros clásicos, como Angie, Gimme shelter y Get off of my cloud. Y casi todos contentos luego de lo que varios especialistas en Argentina consideran como la última presentación de la banda inglesa en Buenos Aires.

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