La Justicia clausura Tienda Inglesa a pedido de la DGI

| El organismo cuestiona el sistema de registro, lo que fue calificado de "increíble" por el director de la firma

El juez civil Fernando Cardinal hizo lugar a una solicitud de la Dirección General Impositiva (DGI) para clausurar por seis días las diez sucursales de Tienda Inglesa. El magistrado tomó la decisión el jueves tras verificar la validez legal de la solicitud que el organismo recaudador presentó el viernes 17 de febrero, por encontrar que el sistema de facturación de la cadena de supermercados no es confiable.

Si bien hasta ayer Tienda Inglesa no había recibido comunicación oficial de su clausura, el director de la firma, Robin Henderson, dijo a El País que en la tarde de ayer se comunicó con la DGI y contó que le informaron "que sí nos van a cerrar".

El empresario dijo que si bien no está definida la fecha de la clausura, es posible que se concrete la próxima semana. "La DGI permite arreglar la fecha para garantizar que no se pudran los alimentos", afirmó. Por ello es que se va a "negociar" el cierre, dijo.

"Esto es un loquero, es increíble el daño que nos van a hacer por un problema de papeleo que nada tiene que ver con evasión o defraudación", dijo Henderson. "Seguramente la Impositiva le miente al juez sobre lo que hemos hecho porque por algo el Juez ha determinado que se nos aplique esta sanción que es injusta", agregó.

La clausura se efectuó porque el sistema de registración "no es confiable" y "aparentemente permite hacer maniobras fraudulentas en todas las cajas", explicó Henderson. El empresario sostuvo que "no es un desfalco, no hemos defraudado en un sólo peso, esto es sólo porque no llevamos el sistema de las cajas registradoras como ellos quieren".

A pesar de esto, el empresario reconoció que Tienda Inglesa no cumplió con "los complicados requisitos burocráticos" de la DGI. El organismo considera que el sistema utilizado no permite convalidar lo que la firma vende con lo que tributa por el mecanismo de registro dual utilizado, a través de las registradoras y también del sistema de computación.

PROCESO. En las última semanas los técnicos de la DGI hicieron una minuciosa investigación en las más de 200 cajas registradoras de las diez sucursales de la cadena (siete en Montevideo, una en Lagomar, otra en Atlántida y otra en Punta del Este) que derivó en el pedido de cierre. Según Henderson hace más de una semana que la firma dispuso "adecuaciones" sobre "aspectos que la DGI reclamó".

Henderson dijo que "los valores" de la empresa "han sido durante 130 años ofrecer la mejor calidad al consumidor y cumplir con responsabilidad los requerimientos de la administración pública", y que nunca fue clausurada.

Agregó que la compañía presentó dos recursos ante la Justicia pese a lo cual ésta "hizo lugar a todos los argumentos (de la DGI) y no sé por qué".

La División de Comunicación del Poder Judicial dijo que a partir de la semana que viene el magistrado comenzará a estudiar el expediente para analizar los recursos que fueron presentados por la empresa antes del fallo, pero aclaró que no tienen efecto suspensivo.

La sanción está prevista en una ley de 1986 que dispone la clausura hasta por seis días cuando la empresa no cumple con los motivos formales. Luego, la ley 16.170 de 1990 autorizó a la DGI a pedir a la Justicia la aplicación de la misma sanción cuando de los establecimientos o empresas "que realizaron ventas o prestaron servicios sin emitir factura (...) cuando corresponda o emitieron facturas por un importe menor al real o transgredan el régimen general de documentación", que es el caso de Tienda Inglesa, según alega la Impositiva.

La ley faculta a la DGI a poner en marcha la clausura si pasados tres días de interpuesto el recurso, el juez no se pronuncia. No obstante, como se señaló que esa disposición podría ser inconstitucional la DGI suele esperar el pronunciamiento judicial.

Información a clientes

El directorio de Tienda Inglesa en conjunto con la agencia de publicidad Viceversa comenzaron ayer a diseñar una estrategia comunicacional para sus clientes, la que según el director Robin Henderson será "algo divertido".

El empresario indicó que la clausura "perjudica mucho económicamente pero principalmente en imagen".

La empresa dispuso que el personal encargado que se ubica en las puertas de las sucursales "informe" de la situación.

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