JOSE MARIA BELLO
Siempre es un honor para el ciclismo uruguayo recibir a un técnico de la experiencia de Eduardo Trillini, no porque en nuestro país no haya profesionales de su nivel, sino porque siempre es bueno departir y cambiar ideas con alguien que no en vano ha dirigido la selección argentina y actualmente dirige al equipo brasileño So Caetano, que va a participar en Rutas de América. Además, Trillini tiene un pasado como ciclista en el que ha ganado todo. Es el único técnico que ganó la Vuelta Ciclista del Uruguay también como ciclista.
—Antes de hacerte la pregunta sé lo que me vas a responder, pero igual tengo la obligación de formulártela y en lo posible no me respondas que venís a poner el equipo en rodaje porque cuando vos participás en una competencia no lo hacés regalado. Llegan después de participar en la Vuelta de Mendoza, por lo que es un equipo que está pronto para la alta competencia.
—Si bien el equipo está en una etapa de preparación ya que nuestro principal objetivo es la Vuelta de San Pablo que se disputará dentro de 20 días, llegamos con un buen entrenamiento. Venimos con el fondo logrado en Mendoza donde se nos escapó la Vuelta por muy poco, tuvimos dos oportunidades para ganarla y las dejamos pasar, pero ganamos algunas etapas y salimos segundos por equipos, lo que para un grupo nuevo como este —al que dirigí la primera vez en una competencia por etapas en rutas— no está del todo mal. El nuestro no es un equipo poderoso pero sabe lo que quiere y pienso que va a hacer unas buenas Rutas de América.
—Definime a cada uno de los seis ciclistas que defienden a tu equipo.
—Alex tiene 20 años, cuando lo vi entrenando me asombró muchísimo la manera que trepa y en la etapa reina de Mendoza, La Cuevas, confirmó mi vaticinio. Sé que en esta carrera esa virtud no la va a poder mostrar por lo que estoy hablando mucho con él para explicarle cómo se corre acá, el tema de los vientos, de las subidas y bajadas constantes, que no es lo mismo que trepar; los cierres de escaleras, que no son comunes en otras partes del continente. Luego está Mc Donald, un corredor interesante que conoce a muchos de los ciclistas que corren acá ya que se ha encontrado en Panamericanos y Mundiales con ellos y pese a que no está en su mejor nivel hace muy bien la crono y es parejo en todo, no es diez puntos en nada pero sí siete en todo. Rodrigo Britos no corrió en Mendoza porque estaba de vacaciones, es un excelente velocista y creo que si toma forma enseguida va a definir varias etapas. Después está Juninho, un chico muy joven, tiene 19 años y pese a su edad está haciendo muy bien la crono, fue subcampeón brasileño juvenil y tenemos muchas esperanzas en él. Luego está Raúl, un gregario de esos que necesita todo equipo, muy inteligente, un pasista de nivel. Está toda la etapa rodando en la punta, sabe acatar las órdenes y rápidamente interpreta lo que quiero para el equipo. Por último está Sebastián Cancio, un ciclista muy conocido, buen embalador, buen contrarrelojero, es el capitán del equipo y el que mueve al grupo dentro de la carrera. No está en su mejor forma porque su meta es el Mundial.
—En líneas generales tenés un equipo armado.
—Estamos en eso. Ellos deben interpretar lo que yo quiero, si lo hacen sé que nos puede ir bien, en Mendoza pudimos ganar pero no ligamos nada, si se presentan las posibilidades hay que aprovecharlas; después llorar no sirve.
—Tal vez hayas dejado toda la mala liga en Mendoza y acá cambie la cosa.
—Yo jamás he regalado nada ni lo voy a hacer ahora, cuando vengo de turismo lo digo, ahora tengo un equipo interesante que no puede dejar de lado ninguna competencia por respeto a sus auspiciantes y al club. Trataré de conocer lo antes posible el nivel actual de los uruguayos y ver qué pasa y esperar que uno cometa un error para aprovecharlo.
—¡Cómo te gusta venir a Uruguay!
—Ustedes lo saben, San Juan, Mendoza y Uruguay son mi debilidad y cada vez que puedo vengo, quiero destacar lo bien que nos han tratado los dirigentes del Fénix y te adelanto que la próxima vez que venga lo haré en un tercer rubro, el de dirigente.
—¿Cómo es eso?
—Soy candidato a la presidencia de la Federación Argentina de Ciclismo y sé que voy a ganar y te adelanto que ya estoy pensando en lo que será el futuro. La gente quiere un cambio y me han postulado a mí.
—¿Cómo está el ciclismo argentino?
—Muy golpeado, su actual presidente, Curuchet, se dedica a apoyar a una elite de cuatro co rredores que se pasan corriendo en Europa y se olvidó de la base de las provincias y de la juventud.
Aprovechando mi estadía aquí hablé con Hugo Scrycki y le prometí que voy a reeditar lo que eran los campeonatos rioplatenses, los Cuatro Banderas y otras cosas que tenemos en mente.