Tensión entre empleados de las fábricas ocupadas

| En Becam crean un sindicato paralelo. Disidentes de Fanacif hicieron graves denuncias en la Cámara de Representantes

Las ocupaciones de las metalúrgicas Fanacif y Becam están marcadas por una interna muy tensa a nivel de las plantillas de trabajadores. En ambos casos, grupos de empleados que discrepan con la medida han salido a mostrar su oposición públicamente, e incluso en el caso de la metalúrgica Becam, han resuelto formar un sindicato paralelo.

Algunos de los trabajadores que apoyan la ocupación han denunciado incluso graves agresiones por parte de los ocupantes. El escenario también ha colocado en un "brete" al Ministerio de Trabajo, ya que los empleados disidentes reclaman ser reconocidos como interlocutores.

En Becam, ocupada desde hace nueve días, 50 funcionarios crearon el martes pasado un sindicato paralelo. Los empleados ya han solicitado el reconocimiento de la novel "Unión de Trabajadores Becam" a la Unión Nacional de Trabajadores del Metal y Ramas Afines (Untmra).

En su plataforma, los impulsores proponen "propender" a la creación de un sindicato único de trabajadores, elegir nuevas autoridades "inmediatamente bajo voto secreto" y restablecer las negociaciones bipartitas. La fábrica está ocupada por diez empleados. Sin embargo, el dirigente metalúrgico Marcelo Abdala, precisó a El País que la afiliación a la Untmra es de cada trabajador individualmente, ya que no es una federación que incorpora gremios de base. En su opinión, los trabajadores disidentes no podrán crear un sindicato paralelo, por la "antiguedad", "extensión nacional" e "independencia de los patrones" que ostenta la Unmtra. Abdala dijo que hoy se recibirá a los integrantes de la nueva agrupación, pero que se le dará esa respuesta.

ENFRENTADOS. En la Fábrica Nacional de Cintas de Freno (Fanacif), ocupada desde hace doce días, también hay una profunda división entre los trabajadores. El martes 14, un grupo de funcionarios no sólo cuestionó la ocupación realizada por 74 trabajadores, sino que además denunció casos de persecusión en la Comisión de Legislación del Trabajo de Diputados.

El jefe de Mantenimiento de la empresa Carlos Maine consideró extrema la decisión de ocupar y cortar el diálogo. "Después de la ocupación, ¿qué queda?. ¿Salir con una ametralladora a matar al que no esté de acuerdo con nosotros? ¿O salir a golpear a alguien?. Como sucedió en el caso de un compañero que tuvo una diferencia con ellos de ideas y de criterios y fueron y le tiraron un cóctel molotov en la casa. O como ahora que están en la puerta insultando; inclusive, llegaron a salivar a un compañero cuando estaba llegando", dijo. El funcionario aseguró a El País que se realizó una denuncia en la seccional 21a. de Las Piedras por este incidente.

El empleado cree que a través de la ocupación, los responsables de las medidas están vulnerando dos derechos: el del trabajo y el de propiedad.

Los disidentes destacaron que la empresa les paga en fecha, un salario que está un 30% por encima del laudo y que la firma se ha expandido y ha incorporado más personal. En una línea muy similar a lo denunciado por los dueños de la empresa en un comunicado, los funcionarios que discrepan con la ocupación advirtieron que ya se perdió "un negocio muy importante con Estados Unidos".

En la vereda opuesta, los representantes de Untmra y del sindicato de base de Fanacif, aseguraron en el Parlamento que la empresa ha incumplido con los convenios laborales. Por un lado, afirman que los directivos no cumplieron con un acuerdo de octubre de 2005, porque a uno de los tres trabajadores tercerizados despedidos no lo reubicaron en un puesto de la misma categoría laboral que tenía en la Fanacif, por lo cual reclaman que sea recontratado como efectivo. Asimismo, aseguran que Fanacif no cumple con un convenio que obliga a las empresas a contratar como efectivos a los trabajadores temporarios que cumplen con 50 jornales trabajados.

Los ocupantes afirman que la empresa les tomó "el pelo". El dirigente de Umtra, Luis Vega, dijo que la ocupación fue la medida más liviana que podían tomar, porque de lo contrario hubieran puesto una carpa en la puerta y harían un cordón todos los días para evitar que los nuevos eventuales contratados ingresen a trabajar. "¿Ustedes se imaginan qué podría pasar?", le preguntó el sindicalista a los diputados.

Hay intensos contactos

Hoy se producirá una nueva instancia de negociación en el Ministerio de Trabajo a raíz de la ocupación de Fanacif. Los directivos de la fábrica exportadora de cintas de freno se reunieron en la tarde de ayer con el ministro de Industria, Jorge Lepra. El director de la empresa Horacio De Giuli recibió luego a última hora de la pasada jornada una llamada de ese secretario de Estado a su celular. El empresario reconoció a El País el respaldo del ministro.

A la vez, en un comunicado, Fanacif advirtió en un comunicado que la ocupación está poniendo en peligro de cierre a la empresa, ya que exporta el 95 % de lo que produce. De Giuli aseguró que los compradores, la mayoría de Estados Unidos, no dudan en cambir de proveedor frente a los atrasos en las entregas. Para el empresario la ocupación es una medida totalmente "desmedida".

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar