El paisaje esta servido | Mistura Sagrada
Sebastián Araújo integra la promoción prometedora de jóvenes chefs que están creando la Nueva Cocina Uruguaya. Formado con los profesores del ITHU, Phillip, Olivier y Eric Mas, posteriormente con Malmann y sobre todo con Guzmán Artagaveytia. Desde el año pasado ha instalado Mistura Sagrada, en medio del paisaje de los Cerros Azules. Mientras las luciérnagas iluminan la cena con fosforescencia azulada, la concisa carta despliega el talento de Sebastián. Su cocina posee una riqueza barroca, por la conjunción de sabores y texturas. El tamaño del resultado aconseja compartirlo.
Los abrebocas convergen sobre el estupendo pan con sus variantes de humus, queso crema y pasta de "feijao".
Las deliciosas entradas permiten: ensalada de uvas, bresaola, mozzarella de búfala, hojas verdes, tomates secos y pistachos con aliño de aceto balsámico, miel y oliva o langostinos y cigalas vestidos con leche de coco, jengibre, curry, tomates picantes y cilantro fresco.
En los principales, el pollo al horno de barro con vegetales diversos e higos gratinados con queso de cabra envueltos en jamón crudo, es una fantástica construcción de estatura ninivita y refinamiento oriental. La brótola con arándanos caramelizados, ensalada verde y aderezo de yogur, viste el mar con los esplendores del bosque. Carta de vinos elegida con criterio donde lucen los uruguayos y argentinos juntos, sin papeleras que los separen, espumantes que no omiten el Champagne Pommery. Es importante señalar que el "jardin potager" de Sebastián incluye casi todos los ingredientes de su carta, hasta los piñones que recoge de sus pinos.
El equipo de Mistura Sagrada incluye a Pablo, responsable del 50% de la cocina y a María, autora de la maravillosa carta de postres. Sus obras maestras; la mousse de maracuyá con tulipa de cítricos, las frutas asadas con amaretto y helado de vainilla y una "creme brulée" con frambuesas frescas que obligan al comensal atento a aplaudir de pie. El servicio, deliciosamente cumplido por la gentil Verónica.
Mistura Sagrada / Ruta 9, Km 90 / teléfono 043 - 90 315 / Precios por plato desde $ 100 a $ 360, en una relación que favorece la calidad y el bolsillo del comensal.
Piriapolis: Puerto Joaquin n El renacimiento del antiguo parador del cerro San Antonio es una buena nueva. Se llama ahora Puerto Joaquín y no se trata de un simple cambio de nombre: ha sido remodelado totalmente, desde la cocina hasta el comedor. Luce atractivo y sin alharacas, acogedor. Un equipo de camareros se empeña en atender a los visitantes que crecen y colman el lugar. El paisaje y la vista de Puerto Joaquín, excepcionales, desde los vanos del local o bajo las sombrillas junto a la piscina: la playa y el mar con el fondo de la sierra en el horizonte.
El joven chef Marcelo Weisman, alumno del ITHU, comanda un equipo donde se encuentra el veterano Phillip Miles, el diligente Julio, y Nacho, entre otros. Elaboran una cocina confiable, sencilla, donde reinan las ensaladas frescas de la estación y luego los pescados y mariscos, con una importante participación de las pastas y media docena de salsas bien hechas. La carta de vinos es corta pero se ampliará en los próximos días y cuenta ya con Establecimiento Juanicó, Reinaldo De Lucca y Varela Zarranz. En su primera incursión, porque vale la pena volver, Sebastián dio cuenta de una deliciosa y simple ensalada mixta a la que siguió un estupendo Risotto milanés, dominado por el azafrán. Los compañeros de almuerzo dieron su aprobación a los generosos sorrentinos salsa Caruso y Naly terminó con el stock de mejillones a la provenzal, con grandes elogios. No hubo vino ni postre, simple y fría cerveza Patricia y excelente café. Las porciones son muy generosas y basta un plato. Los precios más que convenientes. Es preciso mejorar la mozzarella de la Caprese. La nutrida concurrencia obliga a esperar, pero el escabeche de calamar que se sirve con el cubierto es delicioso y acorta la demora.
Puerto Joaquín / Cerro San Antonio / Pirlápolis / teléfono: 043 - 23 452 / Precio por comensal con cerveza: $ 200, muy favorable al bolsillo del huésped.