"Señor presidente: ¿el cigarrillo es peor que consumir la pasta base?"

| Mediante ese eslogan, un centenar de vecinos de Colón protestaron ayer por la inseguridad

No más impunidad en la delincuencia juvenil", reza un folleto en la vidriera de un comercio en Avenida Garzón. El volante aparece en otras vidrieras, en la calle y en los mostradores de los comercios de Colón.

Treinta mil volantes fueron impresos por la Comisión de Inseguridad — agrupación espontánea formada por vecinos y comerciantes de la zona — que promueven un cambio en la legislación de menores, más seguridad y patrullaje y medidas que a largo plazo disminuyan la delincuencia.

A las 20 horas, los miembros de la comisión convocaron a los vecinos de Colón y de otros barrios de Montevideo a realizar, por segunda vez, un caceroleo en la plaza principal de Colón, en uno de los cruces más importantes de la Avenida Garzón.

Las cacerolas empezaron a sonar puntualmente. Eran alrededor de cien personas, no sólo de Colón sino también de Casavalle, Sayago, Malvín y Cordón que se sumaron a la propuesta. Algunos, antes que las cacerolas, prefirieron golpear semáforos con piedras. Sin embargo, la protesta fue pacífica y no hubo incidentes.

El comerciante Jorge Ruglio dijo a El País que lo que reclaman es una mayor seguridad en la zona y que se modifiquen algunos artículos del Código del Niño. Asegura que, si bien en esta segunda protesta obtuvieron mayor respuesta por parte de las autoridades, los que nunca se pronunciaron fueron los miembros del INAU.

La manifestación le dio la oportunidad a algunas personas de sumar otros reclamos. Una mujer caminaba entre la multitud y repartía folletos con una pregunta dirigida al presidente Tabaré Vázquez: "Dr. Tabaré, ¿el cigarrillo es peor que la pasta base o las plantas de celulosa?".

INSEGURIDAD. "Se trata de una manifestación pacífica, no estamos de acuerdo con grupos como Aguilas Justicieras que quieren hacer justicia por mano propia", dijo Humberto Matteos, un comerciante de Colón e integrante de la comisión.

A su lado, asienten fervorosamente los comerciantes Nelson Braga y Dante Lovesio. Los tres hacen hincapié en que la Comisión de Inseguridad convoca a caceroleos pacíficos, y que están abiertos al diálogo. No quieren que los confundan con "piqueteros" o "justicieros".

A la hora de exponer sus reclamos discuten, se corrigen, y finalmente llegan a una conclusión: "Estamos tomando medidas antes de que se desborde el vaso. Colón no es zona roja, pero perdió calidad de vida. La población se multiplicó por tres, pero la zona no creció como para aguantar esa capacidad de gente. Por eso poner más policías sería un parche. Hace falta medidas de contención para los adolescentes, para que no tengan que salir a robar y drogarse", resume Braga.

DELINCUENCIA. El desencadenante de esta movilización popular es la ola de hurtos y arrebatos en Colón, protagonizados en su mayoría por menores. Esto dificulta la detención, ya que tras ser capturados por la Policía son puestos en libertad en pocas horas, al estar amparados por la ley.

Los comerciantes que integran la Comisión de Inseguridad dicen que esta situación se prolonga desde hace siete años, pero que ahora se ha intensificado. Braga asegura que pierde más tiempo en ir a hacer la denuncia que cuidar de su comercio: "Hay muchos vecinos que ni siquiera denuncian, porque saben que no va a dar resultados". A su vez, Matteos ironiza que hacer una denuncia, hoy en día, es como una "ida al almacén".

El siguiente eslabón de esta cadena es la Policía, que de acuerdo a los comerciantes no pueden hacer otra cosa que dejar a los menores en libertad. Los tienen identificados, porque se trata de un grupo de quince menores que llegan a ser detenidos tres veces en un día. Una vez sueltos, roban a los mismos comerciantes que los denunciaron.

Por esta razón, la Comisión de Inseguridad reclama que se modifiquen algunos artículos del Código del Menor y que haya prisión para los padres o tutores de menores delincuentes.

Sin embargo, Braga y Matteos, señalan que no están en contra de los menores, y que incluso muchas veces han recorrido los asentamientos aledaños con autoridades para mostrar sus carencias.

A raíz de las manifestaciones y la propaganda que hicieron los miembros de la comisión, recibieron más atención por parte de las autoridades. "Nos llamaron muchos diputados, nos reunimos con Juan Faroppa (subsecretario del Ministerio del Interior) y ayer de tarde con Raúl Guarino, director de Seguridad. Pero aunque estemos abiertos al diálogo, no recibimos propuestas concretas", se queja Matteos.

Según explican los comerciantes, los vecinos de Colón dieron el puntapié inicial para la creación de la Comisión de Inseguridad. En principio eran seis integrantes, y ahora tienen la adhesión de vecinos de otros barrios, como el Cerro, La Aguada, Malvín y La Paz.

Datos de la Jefatura de Montevideo indican que en el 2005, los arrebatos en Colón disminuyeron un 2.2% en relación al 2004. Sin embargo, los comerciantes aseguran que la delincuencia se ha intensificado.

En Taeti, un comercio en Avenida Garzón, uno de los encargados ratifica la opinión de los miembros de la comisión. "Ayer nos robaron un pantalón. El otro día, en el comercio de enfrente, un joven se probó un equipo deportivo y salió corriendo. Hay una banda de chicos entre 8 y 14 años que los tengo calados", dice Gustavo. Al salir de su tienda, mira a la acera y apunta con el brazo: "Allá van tres".

Martín, un joven que es malabarista en uno de los semáforos de Avenida Garzón, coincide en que la inseguridad de la zona es mayor. Cuenta que a él en menos de un mes le robaron dos celulares. Sin embargo, asegura que lo "respetan" porque sabe cómo tratarlos. "Allá viene un delincuente", dice y señala a un niño de no más de 8 años.

Marcha multitudinaria en Migues

Unas cuatrocientas personas se concentraron en Migues el miércoles 15 en reclamo del esclarecimiento de un doble homicidio ocurrido hace exactamente dos años.

Pedro Algaré y su amigo y vecino Juan López, murieron ejecutados de dos disparos el 15 de febrero de 2004 durante un copamiento. De los asesinos no se sabe nada.

Los manifestantes provenían de Montes, Tala y Migues.

Frente a la casa de Algaré, ubicada en el cruce de las rutas 80 y 81, leyeron una proclama en la que exigieron la presencia del ministro del Interior José Díaz y del jefe de policía de Canelones Sergio Guarteche para conocer de primera mano en qué plano se encuentra el caso.

Los manifestantes allí mismo recibieron la confirmación de que el encuentro se realizará en los próximos días.

También pretenden que se llame a testigos, conocer los resultados de ADN que se hicieron cuando ocurrió el doble crimen y que se realice una investigación en la propia Dirección de Investigaciones.

Los lugareños se preguntan si no estarán conviviendo con los asesinos, de ahí el temor que sobrevuela en las tres localidades canarias unidas por el mismo sentimiento de dolor por la pérdida y de ansiedad por el esclarecimiento.

Datos

Según cifras proporcionadas por la Jefatura de Montevideo, el total de los delitos y faltas ocurridos en la capital durante el 2005 no aumentó con respecto al año anterior. El informe expresa que, en realidad, hubo una disminución del 1.64%.

Los homicidios disminuyeron el 3.2% durante el 2005 en comparación con el 2004 y en el último cuatrimestre la disminución fue del 30.3%. La tasa mundial es de seis asesinatos por cada 100 mil habitantes.

En enero de este año, hubo más procesados que en el mismo mes del año anterior (21.66).

Las rapiñas en el 2005 aumentaron el 13%. No obstante, en el último cuatrimestre el aumento llegó al 2.4%.

Según la Policía, los hurtos, en general, aumentaron el 1.3% en el 2005. Sin embargo, en el último cuatrimestre del año pasado hubo una disminución del 3.5% con respecto al mismo mes del año anterior.

Los delitos contra la propiedad disminuyeron el 4.13% en el mes de enero del 2006 con relación al mismo mes del año pasado.

Mientras que los copamientos disminuyeron el 31% durante el 2005 en comparación con el año anterior.

Los datos presentados por Jefatura señalan que en las casas de familia hubo un 9.7% menos hurtos en enero de este año en comparación con el mismo mes del 2004.

En tanto que las rapiñas en el Barrio Colón disminuyeron un 2.2% en el 2005.

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