Buenos Aires | Ignacio Quartino | Corresponsal
Desde que el plantel de Rocha levantó el trofeo del Torneo Apertura se supo que este hecho quedaría en la historia del fútbol uruguayo. Y no sólo por ser campeón, sino también por otra serie de sucesos que desencadenarían ese logro, como el de esta noche, cuando desde las 22.15 de Uruguay, el equipo de Luis González se convierta en el primer club del interior en jugar un partido por Copa Libertadores en el exterior.
Desde que el plantel de Rocha levantó el trofeo del Torneo Apertura, también abundaron páginas y páginas de publicaciones argentinas, que relataban sorprendidas el lugar de entrenamiento del conjunto rochense, la famosa vaca como mascota y la rutina de la pretemporada del plantel campeón uruguayo. No es para menos. ¿En qué cabeza de un periodista argentino puede caber la posibilidad de que en un equipo copero (por más humilde que sea) los jugadores pongan la mesa y retiren los platos en los almuerzos de pretemporada?
POBRES. Tampoco existe en el imaginario argentino que un equipo profesional cuente con un presupuesto anual de 300.000 dólares cuando River Plate, por ejemplo, pagó esa suma por el préstamo de Juan Carlos Olave, arquero suplente de Germán Lux.
Por eso, esta noche en el "Amalfitani", se disputará algo más que un partido de fútbol. Será el juego de las diferencias entre el campeón argentino y el uruguayo. Un duelo como el David y Goliath.
Todo indica que el Vélez de Russo, plagado de promesas y figuras con perfil mundialista como el caso de Lucas Castromán, se imponga y así se encamine a una casi segura clasificación a la segunda ronda, sobre todo después del contundente triunfo en la altura de Quito ante Liga, que no perdía en su casa desde la temporada 2000.
HAZAÑA. Sin embargo, Rocha sabe de hazañas. Por algo es el campeón del Apertura. Hoy va por otro batacazo, que puede ser tan inesperado como el que dio hace 12 años el Vélez de Carlos Bianchi, cuando dejó en ridículo al poderoso Milan en Tokio y le arrebató nada menos que la Copa Intercontinental. Las crónicas de esa época decían que los jugadores del equipo milanés se sentían avergonzados porque, según su parecer, habían perdido contra un equipo con nivel de la tercera división del fútbol italiano.
Por supuesto que el técnico velezano Miguel Russo no es Maldini o Costacurta para declarar algo así. El entrenador adelantó ayer que ganar por 3 o 4 goles de diferencia en un partido de Copa Libertadores siempre es difícil. "A Rocha lo respeto mucho", indicó.
SUEÑO. Comentarios aparte, seguramente las difernecias entre Rocha y Vélez sean similires a las del Milan y el Vélez del ’94. Ese año, Bianchi hizo del trabajo y la humildad un culto y llegó lejos, hasta alcanzar el milagro.
En 2005 González sacó campeón a Rocha con principios muy similares a los que aplicó el "Virrey". Por eso, nadie puede quitarle al hincha rochense su legítimo derecho a soñar.
De todas formas, las diferencias —al menos en lo previo—son enormes.
"Ganar por tres o cuatro goles es muy difícil, esto es la Copa"
"Nosotros tenemos que afrontar este partido con calma. El gol vale lo mismo en el primer o en el último minuto. Esto es la Copa Libertadores y ganar tres o cuatro a cero es muy difícil. Por buscar el gol desesperadamente no se pueden dejar espacios ni lugar a contragolpes. Jugar la Copa es otra cosa, todo el mundo juega por algo y lo hace con todo y por todo. Por ahí dicen que Rocha juega por la gloria, bueno, nosotros también jugamos por la gloria. Estamos todos en el mismo molde, nadie se quiere salir. En la Libertadores hay que asegurar las cosas, pero no hay diferencias de tres o cuatro goles. Cuesta mucho lograrla. ¿Favoritos? No sé si somos favoritos, en definitiva tenemos que reafirmar lo que hicimos en Quito y tratar de quedarnos con los tres puntos de local que es la clave de esta Copa". (Palabras de Miguel Angel Russo, técnico velezano)
"No vamos a buscar el empate ni nos vamos a meter todos atrás"
"Empezamos la Copa dando ventajas. Futbolistas como Pedro Cardoso y el propio Magureguy no están todavía al 100% y el equipo debutó estando en un 70% de lo que pretendemos porque no había tenido partidos importantes. Eso se nota y más en la competencia internacional. Creo que con el correr de los partidos todos se van a ir acomodando, el tema es que tienen que hacerlo en plena Libertadores. Nuestro drama son son las urgencias y ahora jugamos nada menos que con Vélez. Lo más difícil es que acostumbrarnos a jugar a nivel internacional donde el ritmo, la marca y la velocidad son diferentes. Y eso lo sienten todos los jugadores. No nos vamos a regalar pero tampoco a colgarnos del travesaño. Vamos a ir a leer el partido, pero no nos vamos a meter atrás. No vamos a buscar un empate, aunque tengo claro que si no se puede ganar, lo importante es no perder". (Luis González, técnico de los rochenses)