La forestación fue promovida en una anterior administración, la radicación de empresas europeas comenzó en otro período y el proceso procura culminar durante otro gobierno, todos de diferente orientación política y en medio de debates públicos y cristalinos, recuerda Mario Menéndez, Presidente de Cambadu. Hubo, hay y habrá, contralores técnicos para minimizar los impactos negativos y preservar el mayor valor diferencial de un país natural, ¿qué más se puede pedir?
Se hubiera podido pedir la adhesión de todas las fuerzas políticas y de todos los sectores de la actividad privada, para que quienes ejercen la responsabilidad ejecutiva sientan que tienen el respaldo y el apoyo de todos. Felizmente no fue necesario convocar un consenso; este se produjo de manera espontánea y contundente. Los empresarios reaccionamos de inmediato en defensa de la productividad. Estamos ante un acontecimiento social, político y económico ejemplar. Hasta la discrepancia mínima resulta ejemplar en el sentido de que pudieron expresarla y defenderla.
Para CAMBADU ocupar este puesto de militancia es concordante con su trayectoria histórica y su propia razón de ser. Muy pocos sectores de actividad tienen como la que compete a nuestro gremio, una relación tan íntima y afectiva con la familia trabajadora. Sus problemas ocupacionales, su capacidad de acceder a los bienes de consumo, su estabilidad económica y sus expectativas de futuro para ellas y muy particularmente para sus hijos, son tema cotidiano en nuestros comercios de cercanía y hasta determinan si esa empresa frecuentemente familiar podrá o no perseverar.
De manera que las fábricas de celulosa, las inversiones inmobiliarias, la localización de empresas de alta, baja o mediana tecnología, las plantas de armado o cualquier otro tipo de inversión nacional o de cualquier otro origen que procuren radicarse en nuestro país respetando todas nuestras normas y todas las normas internacionales a las cuales ha adherido Uruguay, sin crear exclusiones, sin perjudicar a empresas nacionales previamente establecidas y exitosas, sin generar riesgos de trustificación ni de abuso de posición dominante, tendrán siempre el apoyo y beneplácito de CAMBADU. Parece mentira que esto haya que expresarlo, pero el pronunciamiento específico corresponde en esta singular e inesperada situación con algunos pocos hermanos del otro lado del río cuyos derechos defenderíamos con energía si la situación fuera inversa, concluye Menéndez.