PARIS | AFP
Inglaterra, que se impuso 31-16 en Italia, es el único equipo en liza por el Grand Slam del Torneo de las Seis Naciones de rugby, tras disputarse la segunda jornada, el pasado fin de semana, en la que Francia reaccionó y le ganó a Irlanda 43-31 y Gales a Escocia 28-18.
Los galeses, que tuvieron una dura entrada en el torneo al caer 47-13 ante Inglaterra en la primera fecha, con este triunfo conservan posibilidades de lograr el título, al igual que su derrotado de la ocasión, Escocia, que el fin de semana anterior dio cuenta de Francia 20-16, y a pesar del resultado dejó una buena impresión.
Gales se reencontró con el frenesí del estadio del Millennium, donde 70.000 espectadores se dieron cita para ver a su equipo después del Gran Slam logrado en 2005, y mostraron su entusiasmo a pesar de que el primer try no fue de los más ortodoxos.
El ganador logró 4 tries y otras tantas transformaciones, mientras que el perdedor, que luchó hasta el final, sobre todo en defensa, dos y una sola, y además anotó dos penales.
El sábado, Inglaterra derrotó a Italia 31-16 en el estadio Flaminio de Roma, mientras que Francia lo hizo como local en el Stade de France de Saint Denis ante Irlanda por 43-31.
Los italianos presentaron una feroz resistencia, al punto que a poco de comenzar el segundo tiempo, los azzurri dominaban 9-7 al XV de la Rosa, tras una primera parte pareja (7-6 para los ingleses, con un único primer try) gracias al apertura ítalo-argentino Ramiro Pez, pero después la visita impuso su clara superioridad durante el resto del encuentro.
En la segunda mitad, tras un drop de Pez (42), Italia tomó el mando, lo que duró poco porque Inglaterra aceleró, utilizó su mayor fuerza e impuso su ritmo.
En total, los ingleses lograron 4 tries y los italianos sólo uno, mientras ambos dispusieron de un penal y los anfitriones lograron dos drops.
Este partido marcó el regreso del capitán campeón del mundo en 2003, Lawrence Dallaglio, quien sustituyó a Worsley en el minuto 66 en el XV de la Rosa.
Por su parte, Francia tuvo un gran desempeño en la primera parte (29-3), tanto a nivel defensivo como en efectividad en el ataque, consiguiendo seis tries, de los cuales cuatro fueron al contragolpe, pero Irlanda volvió con ímpetu en la segunda mitad y prácticamente humilló a los locales con 28 tantos seguidos.