Jorge da Silveira
Peñarol mostrará de nuevo la garra tradicional, que no se viera en parte del año pasado, tendrá muy buena condición física para desarrollar el fútbol que pretende el técnico y será un equipo humilde, solidario, muy duro de doblegar.
Expresamos que le faltaba un zaguero y un punta de área. Ante Flamengo, delante del experiente C. Flores se vio a Cazullo, Nunes, García y Serafín García. Antes se vio a Serafín por derecha y al juvenil Pérez por zurda. Hubo fallas en la zona central. Extraña no haber visto aún a Izaguirre, con años de Selección de Honduras. Garisto lo definió como un zaguero con presencia, aunque algo lento.
En el medio, parece firme la presencia de Pouso y Fadeuille en zona central, como un doble cinco. Por izquierda parece afirmarse Diego Rodríguez, a quien le piden más profundidad y contundencia. Por derecha jugó Flores, ex River. Tiene gran físico y llega muy bien al segundo palo. Es algo lento. Pueden hacer la función Ronald Ramírez o Serafín, más veloces. A Ramírez ya lo tuvo y lo vio mejorar mucho últimamente.
Adelante, mejoró el concepto de Garisto sobre Guglielmone y Brown, a quienes se daba en principio como prescindibles. Cuenta con ellos. Brown jugó poco, sin adaptarse a un fútbol muy diferente. Por el medio, están Zinho y Matías Alonso, con más movilidad. Vigneri es más para jugar por las bandas. Acosta juega de media punta con obligación de encarar hacia el punto penal. Por ahora sería un 4-4-1-1.
Tal vez no luzca, busca rendimiento y juego asociado, que la estrella sea el equipo.