WASHINGTON | NEW YORK TIMES
Cuando el martes, la familia Bush y la familia Clinton se estrecharon las manos ante 15.000 dolientes en el funeral de Coretta Scott King, la escena daba la impresión de ser un momento de devoción en la vida de esta nación. Pero, como sabía casi cualquiera que estuviera viendo a las dos familias políticas de mayor prominencia en Estados Unidos, debajo de la tranquila imagen yacía un drama de ambición, rivalidad, amor y alianza que podría darle forma a las elecciones presidenciales del 2008 en Estados Unidos.
Dicha escena, cautivante y vívida, en la celebración de seis horas de duración de la vida de King y el poder político del Estados Unidos negro, ofreció complejas formas de interconectar relaciones: padre e hijo, marido y esposa, presidente y ex presidente, adversario convertido en aliado y primera dama convertida en senadora convertida en probable candidata a la presidencia.
Fue una de las manifestaciones más públicas hasta la fecha de la extraña amistad y necesidad mutua de dos dinastías que, al menos en la superficie, casi no tienen nada en común. Pero, como lo expresó el Presidente Bush en una entrevista con el noticiario de CBS el mes pasado, "Bush, Clinton, Bush, Clinton".
Bush hizo el comentario en un revelador intercambio con Bob Schieffer, quien dijo: "Bien, usted sabe, si la senadora Clinton se convierte en presidenta".
"Ahí vamos", dijo Bush.
"Quizás veremos un día", prosiguió Schieffer.
"Bush, Clinton, Bush, Clinton", respondió Bush.
Previamente en la entrevista, cuando Schieffer notó que Hillary Clinton "justo ahora estaba esforzándose mucho por la nominación del Partido Demócrata", Bush intervino y dijo que ella era "formidable", evaluación usualmente amistosa que pudiera haber sido una de las razones de que Ken Mehlman, el presidente del Comité Nacional republicano, devolviera el ataque a Clinton el domingo pasado, diciendo que era una candidata con un "historial de izquierda" y "mucha ira".
Personas allegadas tanto a los Clinton como los Bush dijeron que el comentario de Bush acerca de Hillary Clinton fue la opinión personal más honesta. Reflejó, dijeron, la creciente amistad entre Bill Clinton y George Bush padre, el primer presidente Bush, y los "poderes de una experiencia compartida que solamente cinco hombres aún vivos — ambos Bush, Bill Clinton y los ex presidentes Jimmy Carter y Gerald R. Ford —comprenden plenamente.
"Ellos tienen un saludo secreto del que nadie más está enterado", dijo el Representante demócrata de Illinois, Rahm Emanuel, quien fue uno de los principales asesores de Clinton en la Casa Blanca.
Amigos que tienen en común afirman que el actual Presidente Bush y el Sr. Clinton han llegado a agradarse durante el periodo que Bush ha estado al frente del cargo, incluso después que Bush hubiera desdeñado la relación de Clinton con Monica S. Lewinsky.
"Sí, al presidente Bush le desagradaba personalmente la conducta privada de Bill Clinton", dijo Lanny J. Davis, abogada en Washington que estaba al frente del control de daños en la Casa Blanca durante los escándalos de Clinton, y que ha sido amiga de Bush y de Clinton desde hace 30 años. "Sin embargo, el Presidente Bush solía ser el primero en decir que él había atravesado por un periodo en su vida cuando no estuvo orgulloso de su conducta personal. Así que los dos han pasado por tiempos difíciles, aprendieron a ser humildes y aprendieron a diferenciar lo político de lo personal".
La amistad, a decir de republicanos y demócratas, tiene una dimensión política en cuanto a que Clinton da la impresión de ser mejor estadista y su esposa más centrista en un abrazo con los Bush, aun cuando ese abrazo a menudo es efímero.
Para la mañana del miércoles, Hillary Clinton había lanzado un extenso ataque en contra de la administración Bush por "jugar la carta del miedo" con respecto al terrorismo, y usar eso para ganar elecciones. En la medida que BillClinton y su conducta personal al frente de la Casa Blanca se conviertan en un tema de discusión para Hillary Clinton si ella buscara la presidencia de Estados Unidos, la referencia tácita al carácter moral de dos generaciones de la familia Bush podría ser un importante factor aislante.
amigos. En el ínterin, personas allegadas al ex Presidente Bush y Clinton dicen que ambos han avanzado más allá de su espectáculo itinerante para la ayuda por el tsunami y el Huracán Katrina hasta formar una genuina amistad, y le han dicho a integrantes de sus partidos que se detengan y dejen de quejarse con respecto a su vínculo.
En junio, Clinton permaneció con Bush en el refugio del ex mandatario en Kennebunkport, Maine, donde jugaron golf y compitieron en el bote de carreras de Bush. Asimismo, se reunieron aproximadamente una docena de veces el año pasado para grabaciones de televisión, compromisos y comidas privadas,
El ex Presidente Bush también le ha dicho a sus amigos cuánto aprecia la deferencia que Clinton le profesa. El año pasado, cuando ambos se dirigían a un viaje de cuatro días por el área donde impactó el tsunami, Clinton, actualmente de 59 años de edad, insistió en que Bush, quien ahora tiene 81 años, tomara la habitación del avión presidencial de la Fuerza Aérea para el vuelo de regreso.
"Yo dije, ‘No, vamos, usted se va ahí dentro, y yo tomaré el siguiente tramo’", relató Bush a la revista Time, en diciembre. "’No, no"’, dijo él. Supongo que él quería jugar cartas toda la noche. Pero, con todo, eso significa algo para mí. Yo soy mayor, y esa fue una gran cortesía. Así que la relación es divertida para mí. Y además tengo la sensación de que estoy haciendo algo importante, que hacemos algo más grande que nosotros".
Integrantes del personal de Hillary Clinton al parecer se muestran ambivalentes con respecto a la amistad y sus efectos sobre su potencial contienda en 2008. cuando le preguntaron qué significaba dicha amistad para la señora Clinton en términos políticos, Howard Wolfson, uno de los principales asesores de Hillary Clinton, dijo: "yo qué sé. Y eso no le impidió al presidente del Partido Republicano atacarla en esta semana".