Escribe Marco Calle Olivera:
—Perú no debería modificar el status quo de un ACE que ya existe. Tampoco profundizar vínculos económicos y de otra índole, mientras no se solucione el asunto de la delimitación marítima con Chile.
Ni el MEF ni el MINCETUR (PPK y Alfredo Ferrero) harán algo en defensa de nuestros intereses. Esperamos, por el contrario, que otros sectores estatales como el Congreso o la Cancillería reaccionen y hagan pensar al presidente Toledo, antes que sea tarde. La población peruana y sus instituciones, con uniforme o sin él, deben evitar que se concluya este proceso que podría hipotecar el futuro de nuestro país, incluso en mayor grado que el TLC con EE.UU.
Acordar con Chile, impediría un acuerdo con la Unión Europea, que exige que la negociación se dé con la Comunidad Andina en conjunto y no con países individuales, lo que afectaría nuestras relaciones con socios fundamentales en el plano comercial, de inversiones, de cooperación y política.
Si esos procesos no se revierten, estaríamos en camino a una subordinación no sólo económica a Chile, sino de poner en riesgo nuestro futuro como nación.
Los intereses nacionales del Perú (productores agropecuarios, pequeños y medianos industriales, profesionales, comerciantes y artesanos) se cautelan profundizando la integración regional andina (Bolivia, Ecuador, Colombia, Venezuela y Perú), construyendo la integración sudamericana sobre la base de una alianza estratégica con Brasil y Bolivia y jamás hipotecando y poniendo en riesgo el futuro de la nación con los tratados de libre comercio con EE.UU. y Chile.