Irán aún puede estar a muchos años de tener una bomba nuclear

| El gobierno iraní dice que su programa nuclear tiene sólo fines pacíficos, pero el mundo parece no creerle y hace cuentas

VIENA | GEORGE JAHN/AP

La pregunta de si Irán tiene los conocimientos para fabricar una bomba atómica ya es irrelevante. Ahora sólo cabe preguntarse en cuánto tiempo podría construir la primera: ¿Dentro de tres? ¿Cinco? ¿Diez años?

Irán ha insistido en que no busca fabricar armamento nuclear y señala que la única razón por la cual quiere continuar enriqueciendo uranio es para poder alimentar reactores nucleares que generen electricidad.

Claro que el proceso del enriquecimiento también es un paso fundamental para fabricar una bomba atómica.

Estados Unidos y otros países de la comunidad internacional se han mostrado muy escépticos con las afirmaciones de Irán. No sólo por el enriquecimiento de uranio, sino por los supuestos experimentos iraníes con el plutonio, intercambios en el mercado negro e instalaciones secretas que, según dicen disidentes, son lugares donde se podría estar fraguando la bomba.

Los escépticos tratan de convencer a otros países de tomar medidas enérgicas contra Teherán, ejercer mecanismos de presión que disuadan a Irán de continuar con actividades tecnológicas que lo acercan a la bomba.

La secretaria de estado estadounidense, Condoleezza Rice, los ministros de relaciones exteriores de los otros cuatro miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y de Alemania se reunieron el lunes en Londres para coordinar una política conjunta.

Estos coincidieron en que Irán debe ser llevado ante el Consejo de Seguridad por su programa nuclear. China y Rusia, viejos aliados y socios comerciales de Irán, firmaron la declaración que pide al organismo nuclear de la ONU transferir el informe sobre Teherán al Consejo, el cual podría imponer sanciones o tomar medidas más severas.

Al día siguiente, Irán respondió a la decisión señalando que ese acto significaría el fin de la negociación diplomática en torno de su programa nuclear.

Con todo, en un aparente intento de demostrar que coopera con los países occidentales, Irán entregó a la Agencia Internacional de Energía Atómica la semana pasada una serie de documentos sobre cómo moldear uranio en forma de ojiva, dijeron fuentes diplomáticas en Viena.

El 10 de enero, Irán decidió retomar el enriquecimiento de uranio en una pequeña porción, en la misma jornada en la que dijo que Israel debería ser borrada del mapa. Esto hizo que las naciones más poderosas del mundo intentaran llevar el asunto al Consejo.

La Agencia Internacional de Energía Atómica se reunía a principios de febrero para debatir si es recomendable dar el paso propuesto por el bloque de seis países.

El secretario general de la AIEA, Mohamed ElBaradei, confía en que la situación se puede resolver por medios diplomáticos y que Irán acepte una propuesta de Moscú de llevar su programa de enriquecimiento a Rusia, donde podría ser supervisado.

El jefe del equipo negociador iraní, Ali Larijani, dijo que la propuesta era un avance "positivo".

Mientras tanto Irán ha adoptado una posición desafiante y ha amenazado con seguir adelante plenamente con sus tareas de enriquecimiento de uranio.

Si el caso de Irán es llevado ante el Consejo de Seguridad, "nuestras acciones no se limitarán a la investigación", advirtió Larijani. "Daremos comienzo al enriquecimiento industrial".

Los expertos y críticos de Irán señalan que de darse ese escenario, podría fabricar su primera bomba en los próximos años. Ello incrementaría las tensiones en Medio Oriente.

Un Irán con una bomba atómica y los posibles medios para lanzarla acrecentaría el temor de una confrontación nuclear con Israel. Asimismo, rivales iraníes como Egipto y Arabia Saudita podrían lanzarse a una carrera atómica.

BUSQUEDA. La AIEA ha señalado que en sus investigaciones de los últimos tres años sobre el programa nuclear iraní no ha revelado pruebas de que esté tratando de construir armas atómicas. No obstante, tampoco ha podido hallar evidencia que diga lo contrario.

La inteligencia estadounidense dijo el año pasado que obtuvo información sobre un grupo de científicos de Teherán que habían diseñado en papel armas atómicas. Señaló que dichos datos los obtuvieron de una computadora portátil que salió de Irán.

Los informes de la AIEA han revelado datos perturbadores, como el descubrimiento de dibujos y diseños iraníes relacionados con la fabricación de una bomba atómica.

ElBaradei no ha querido descartar la idea de que Irán podría estar cultivando un programa nuclear que no sólo involucre la construcción de la bomba, sino tecnología agregada, como plataformas de lanzamiento, electrónica, estabilizadores, entre otros.

Claro que la preocupación principal es el enriquecimiento. Asimismo, también preocupa el tiempo que pueda demorar Irán en tener una bomba.

El tema es tan preocupante que inclusive ha alterado a aliados de Teherán, como Rusia y China. Ambos países, reticentes hace unas semanas a llevar a Irán ante el Consejo de la ONU, se han alejado de dicha posición.

Israel, el blanco principal de la fuerte retórica de los líderes iraníes, no duda en que se necesitan férreas medidas.

Uzi Arad, director de Instituto de Política y Estrategia de Israel, dijo que no se debería descartar la idea de un ataque militar.

Tensión

La AIEA anunció que sus inspectores han visto documentos en Irán en los que se detalla la fabricación de componentes de las armas nucleares y ha confirmado que Teherán ha iniciado investigaciones de enriquecimiento de uranio.

Estas informaciones figuran en un informe confidencial que la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) ha transmitido a los 35 Estados miembros de su Consejo de gobernadores, antes de que comience su sesión extraordinaria.

Debido a la reanudación de las actividades relacionadas con el enriquecimiento por parte de Teherán el 10 de enero, la Unión Europea (UE) y Estados Unidos han logrado convencer a Rusia y China de que acepten la intervención del Consejo de Seguridad de la ONU durante esa reunión en Viena.

El principal negociador nuclear iraní dijo ayer que el país reanudará el enriquecimiento de uranio en gran escala y vedará las inspecciones de sus instalaciones nucleares si lo denuncian ante el Consejo de Seguridad de la ONU.

Según el informe, los iraníes también han mostrado a los inspectores de la AIEA unos documentos que contienen instrucciones para la fabricación de elementos de las armas atómicas, pero han exigido que permanezcan en Irán con precintos.

Este texto de 15 páginas describe los procedimientos para reducir el gas UF6 (hexafluoruro de uranio) a pequeñas cantidades de metal y para moldear el uranio enriquecido y el empobrecido en semiesferas que se utilizan para fabricar componentes de armas nucleares.

Irán, que niega tener como objetivo la fabricación de armas nucleares, admitió el año pasado la existencia de ese documento pero insistió en el hecho de que una red de contrabando paquistaní se lo había enviado sin que lo hubiese pedido.

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