Bagdad - Los partidos políticos iraquíes evaluaron hoylos resultados de las elecciones legislativas en medio de llamados de la comunidad internacional para que trabajen juntos con miras a formar un gobierno de unión.
Las primeras reacciones a los resultados anunciados el viernes, 36 días después de los comicios, se caracterizaron por el descontento general, pero ningún partido los cuestionó.
Representantes de la lista chiíta conservadora, que obtuvo 128 escaños de los 275 del Parlamento, denunciaron el complicado sistema de distribución de los mismos, lo que según ellos, les ha privado de entre seis y nueve parlamentarios más.
Estos anunciaron que impugnarán los resultados en la Comisión Electoral Independiente. Según Ammar Hakim, hijo del dirigente del Consejo Supremo de la Revolución Islámica en Irak (CSRII) Abdel Aziz Hakim, la Alianza Iraquí Unificada considera que debería tener ocho escaños más.
La lista chiíta discrepa de la atribución de los votos resultantes de la elección parcial proporcional.
Los kurdos, con 53 escaños, afirmaron por su parte que se han visto privados de cuatro escaños y Jaafar Ibrahim, uno de los responsables de la lista, indicó que su formación también va a presentar una reclamación a la Comisión Electoral.
La lista del ex primer ministro Iyad Alaui, chiíta laico que denunció abusos contra sus militantes, logró 25 representantes y ha adoptado un tono conciliador tras los resultados, mientras que la del sunita Salah al Motlak obtuvo once.
Este último consideró que el Parlamento no reflejará el peso político de su comunidad.
Según el ex ministro de Planificación, Mehdi Al Hafez, miembro de la lista de Alaui, "en el gobierno estarán representados los chiítas, sunitas, kurdos y nuestra lista".
La idea de un gobierno de unión cuenta con el apoyo de estadounidenses, británicos y de Kofi Annan, el secretario general de la ONU.
Pero, en opinión de un diplomático occidental en Bagdad, "las negociaciones serias entre chiítas, kurdos y sunitas (para crear un gobierno) no comenzarán antes de mediados de febrero", después de que se examinen las reclamaciones.
"El pasado año, el proceso para formar gobierno fue largo y supongo en esta ocasión también será largo. Personalmente, no me sorprendería que Irak no tuviera gobierno hasta finales de marzo, en el mejor de los casos", estimó.
El anuncio de los resultados no se vio empañado por una nueva ola de violencia como temían las autoridades, sino por un ataque de escasa intensidad contra las bases estadounidenses de Ramadi, capital de la provincia sunita rebelde de Al Anbar, al oeste de Bagdad.
Las autoridades iraquíes cerraron durante 48 horas las fronteras de las tres provincias de mayoría sunita, entre ellas la de Al Anbar.
Pero a pesar de ello, ocho iraquíes, entre ellos tres policías y dos militares, perdieron la vida en el país.
Por otra parte, los dos jefes kurdos Jalal Talabani y Masud Barzani firmaron un acuerdo con vista a crear una sola administración en su región autónoma.
Aunque el acuerdo no prevé la fusión de los departamentos del Interior, Finanzas, Justicia y los Peshmergas (Fuerzas Armadas) de sus dos partidos, la Unión Patriótica del Kurdistán, que controla la provincia de Sulemainiya, y el Partido Democrático del Kurdistán, que administra Erbil y Dohuk.
Por otro lado el plazo fijado por los captores de la periodista estadounidense Jill Carroll, de 28 años, secuestrada el 7 de enero en Bagdad, expiró el viernes a las 21:00 hora GTM, 19:00 hora uruguaya, sin que se sepa nada nuevo sobre la suerte de la joven.
AFP