Buenos Aires - El ministro de Planificación Federal de Argentina, Julio De Vido, afirmó hoy que el acuerdo con Venezuela para la explotación conjunta de hidrocarburos representará una "ampliación singularmente importante del horizonte de reservas" petroleras argentinas.
"Esto es muy importante para nuestras reservas porque Argentina produce hoy 700.000 barriles diarios. Esto significa la ampliación del horizonte de reservas para Argentina de un modo singularmente importante", afirmó De Vido en declaraciones a Radio del Plata.
Argentina y Venezuela firmaron una carta de intención para evaluar la explotación conjunta en la Faja Petrolífera del Orinoco (Venezuela) y en el Golfo de San Jorge que comparten las provincias de Chubut y Santa Cruz en la Patagonia argentina (1.850 km al sur).
El acuerdo fue rubricado durante el encuentro que los mandatarios de ambos países, Néstor Kirchner y Hugo Chávez, sostuvieron el jueves en Brasilia, del que también participó el presidente de Brasil, Lula da Silva.
De Vido afirmó que la estrategia del gobierno argentino es ampliar las reservas petroleras mediante emprendimientos en otros países.
"Argentina tiene la obligación de salir a ampliar reservas aún fuera del país. No es cierto que la única manera de tener reservas es teniendo petróleo en el país, se pueden obtener fuera del territorio", explicó.
La carta de intención preve iniciar estudios geológicos en los que participarán la empresa estatal de energía Enarsa y su par venezolana Petróleos de Venezuela (PDVSA).
"Un área será para Enarsa, en la cuenca del Orinoco, que se explotaría con PDVSA y otros socios privados. Y hay otra área frente al Golfo San Jorge que será explorada en conjunto", detalló.
De Vido precisó que "en el área del Orinoco las reservas ya están certificadas y tienen una potencialidad de 200.000 barriles de petróleo por día".
En cuanto al área del Golfo San Jorge, el gobierno "apuesta fuertemente a que en el talud submarino, debido a la estructura geológica que tiene, pudiera haber petróleo", dijo.
Durante el cónclave en Brasilia también se avanzó en el proyecto para la construcción del Gasoducto del Sur, que con 7.000 km de recorrido pretende conectar a Venezuela con Argentina a través de territorio brasileño y uruguayo.
El gasoducto, una obra que demandará entre cinco y siete años de construcción, requiere una inversión estimada en 20.000 millones de dólares.
De Vido restó importancia a la búsqueda del financiamiento necesario para su concreción.
"Es un problema absolutamente secundario frente a la decisión política" de construir el gasoducto, aseguró al destacar que el financiamiento "puede venir de bancos internacionales o de los propios tesoros de los países".
AFP