Ancap ofreció a los cortadores de caña de azúcar, a los productores de ese cultivo, y a los empleados de Calnu un lugar en el consejo asesor que colaborará con la dirección del ingenio azucarero en la nueva etapa que se abrirá a partir de la próxima semana, adelantó a El País el director de la empresa pública, Germán Riet. En ese consejo también participará el Banco República. De esta forma, los distintos gremios podrán "pedir informes y hacer aportes", explicó Riet.
Ayer los directores Riet y Raúl Sendic recibieron a los sindicatos de Bella Unión y les explicaron que en la nueva etapa, están dadas las condiciones para que los 400 empleados zafrales y permanentes de Calnu conserven sus puestos de trabajo pero que no están dadas las condiciones para tomar personal proveniente de Calvinor.
Riet explicó que habrá que hacer "más eficiente y rentable" al ingenio lo que puede suponer sí alguna redistribución de los empleados. Alur, la sociedad conformada por Ancap y la Corporación para el Desarrollo, que arrendará el ingenio en principio por al menos 10 años, intentará refinar azúcar brasileño crudo a la brevedad y más adelante en el año azúcar local. La producción de alcohol en base a azúcar tendrá que esperar a 2007 "si alcanzan las hectáreas" porque la construcción de una destilería que se licitará a la brevedad demandará varios meses, dijo Riet.
CALVINOR. La otra gran incógnita de Bella Unión, el futuro de la empresa Calvinor, parece estar cerca de develarse. Ayer el ministro Mujica dijo a radio Sarandí que de las tres ofertas por la bodega "la única que ponía plata arriba de la mesa para la Corporación Nacional para el Desarrollo" (acreedora de su propietario, Duilio Parma) era de la firma Carrau por lo que esta empresa tiene ahora prioridad en la venta de Calvinor. Mujica señaló que Carrau ofreció retener el 70% del personal y que el resto de los empleados, una quincena, irían a un "bolsa" de trabajo. El ministro señaló que "seguro" conseguirán empleo en algún emprendimiento en la zona porque "cuidaron la bodega y el viñedo".
Según Mujica, Carrau "es una bodega estupenda" pero matizó que "no es un negocio tan estupendo el del vino en Uruguay". Hoy los trabajadores de Calvinor analizarán en asamblea la propuesta de Carrau, a la que en principio se oponían porque no garantizaba todos los puestos de trabajo.