El cierre de las urnas dejó listos para sentencias el nombre de los nuevos ganadores de los Globos de Oro, que se darán a conocer mañana. Mientras tanto las grandes incógnitas son a qué fiesta asistir, qué vestido ponerse y a quién llevar del brazo.
El pasado jueves, a las 17 horas de Los Angeles, las papeletas de los casi ochenta miembros de la Asociación de la Prensa Extranjera con los nombres de los futuros ganadores de esta 63 edición de los Globos quedarán listas para sus recuentos.
El misterio se mantendrá hasta mañana, día en la que el hotel Beverly Hilton de Los Angeles se vestirá de gala.
A juzgar por su número de candidaturas, un total de siete, Secreto en la montaña, de Ang Lee, lleva las de ganar.
Lo mismo le pasa a George Clooney, el galán de Hollywood con tres candidaturas, como mejor actor secundario (Syriana) y mejor director y guionista con Good Night, and Good Luck, además del honor compartido que le corresponde como productor de esta última cinta que también postula en la categoría de mejor drama.
APARIENCIAS. Pero a esta altura del juego el interés es más marcado en la moda y el cotilleo que en lo cinematográfico.
"¿Qué me voy a poner? No sé si puedo decirlo. Soy novata en estas cosas", bromeó a la prensa la actriz Felicity Huffman, candidata como actriz dramática por Transamerica y como mejor actriz de comedia en una serie de televisión con Desperate Housewives.
Pero la mayor incógnita es la ropa que llevarán. No es ninguna sorpresa dados los 1.200 periodistas que seguirán la entrada de los famosos a la ceremonia. Será una larga y concurrida alfombra a juzgar por la lista de invitados a la que, según Jack Nicholson, es la "mejor fiesta de Hollywood".
George Clooney ya avisó que vestirá el mismo esmoquin de los últimos diez años. "He ganado el calificativo del mejor vestido tres años seguidos así que ¡qué le voy a hacer!", bromeó embutido en su traje de gala negro de corte clásico. Al menos recordó con buen humor que se cambia "de ropa interior" para cada gala.
"Yo lo vivo con pánico pero es divertido. Mucho mejor que si tuviera los nervios de ser candidata", admite la actriz británica Kate Beckinsale. Su preocupación como presentadora es la de no pisarse el vestido y no romperse los tacones a la hora de salir al escenario. Pero al menos no tendrá que pensar quién le acompaña a la ceremonia ya que será su marido, el director Len Wiseman.
Lo que está claro es en qué fiesta se le podrá encontrar tras la ceremonia de las cuatro que se celebran en el Beverly Hilton a continuación de la entrega de premios.
Tanto Clooney como Charlize Theron estarán en The Oasis, el restaurante donde los estudios Warner han plantado su campamento festivo y al que están invitadas un millar de personas. EFE