Una gira musical muy refrescante

CRITICA | FERNANDO MANFREDI

El lugar y las circunstancias eran ideales para predisponer a un buen momento de música. Era claro que desde el principio, el programa elegido por Los Solistas de la Philarmonia Orchestra aspiraba a llegar a un público más amplio al que habitualmente se encuentra en las salas de concierto. Eso importa a la hora de evaluar cuánto se pudo escuchar y cuánto debería haberse podido escuchar en otras circunstancias.

De todos modos el programa pretextó algunos lucimientos, tanto individuales como de conjunto atendibles en la medida en que se estaba ante músicos experimentados y que no en vano integran una de las orquestas de mayor prestigio en el mundo y que a lo largo del tiempo ha mantenido un nivel de calidad que la identifica.

La apertura del programa fue con una selección de melodías de Don Juan de Mozart, nominada como "Las travesuras de..." y que posibilitó, en especial en el último de sus números, un ejercicio de conjunto destacable si bien este tramo no fue el de mayor destaque de la noche. Sin embargo en la suite de melodías de Gershwin se notó un mayor empaste y concentración de los ejecutantes, como así también un especial gusto en la interpretación de las tan personales melodías del músico norteamericano. Aquí se destacó especialmente el trabajo de Julian Milone, responsable según indicara Adrián Varela, de los arreglos que Los Solistas... ejecutaron a lo largo del concierto. El buen rendimiento del conjunto se afirmó en la suite sobre Carmen de Bizet que no obstante resultó un tanto errática en los números elegidos, algunos como la danza extractada de La Arlesiana, un trabajo anterior del músico francés.

Es un interesante trabajo el tango EmBRUCHado de Varela que, apoyándose en un pequeño pasaje del Concierto de Max Bruch, expresa una agradable y creativa pieza. Esto sirvió de preludio para uno de los pasajes más destacados de la velada: los cuatro tangos de Astor Piazzolla, muy bien arreglados y bien interpretados por Los Solistas de la Philarmonia que demostraron que la música del marplatense logra conmover a los artistas de cualquier nacionalidad.

Un Vinicius, no del todo convincente y un ejercicio de gran virtuosidad con las Czardas de Monti completaron un espectáculo que acercó por primera vez a esta agrupación de primeros ejecutantes de la Philarmonia que demostraron solvencia y un excelente nivel profesional.

No es habitual que la temporada estival ofrezca estas oportunidades de gozar de un concierto de estas características. Es de destacar el desempeño del violinista uruguayo Adrián Varela, cuya participación en el conjunto rayó a gran altura confirmando las condiciones que le han servido para alcanzar el sitial que hoy ocupa.

Dos disfrutables bises coronaron una musical noche en el agradable auditorio de la singular torre.

CONCIERTO DE LOS SOLISTAS DE LA PHILARMONIA ORCHESTRA

Programa. Obras de Mozart, Gershwin, Bizet, Varela, Piazzolla, Vinicius y Monti.

Sala. Auditorio de la Torre de las Comunicaciones, martes 10 de enero.

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