Para pueblos como el nuestro que siempre han disfrutado de fuentes muy abundantes de agua dulce, no es habitual prestarle atención a las amenazas que se ciernen sobre este recurso natural. Es escaso y está muy mal distribuido en el mundo. Para colmo de males, la irresponsabilidad y la ignorancia de la sociedad suelen ser tan grandes, que su conducta inutiliza porcentajes significativos del agua disponible, mediante la contaminación. Su mal manejo, unido a la creciente pobreza que se expande en nuestro país, determina que para miles de personas el agua a la que acceden sea fuente de enfermedades y aumente sus miserias.
Es perfectamente posible que toda la población disfrute de agua segura. La naturaleza dispone de un complejo ciclo por el cual el agua suele pasar del estado líquido al sólido o al gaseoso y viceversa, recorriendo enormes distancias, tanto por debajo del suelo como por la superficie. A ello se le agrega un proceso tecnológico de potabilización para asegurarle al agua contar con las propiedades y características que la hacen segura para el consumo. Estas razones son las que han impuesto la idea de la gestión de las cuencas por encima de las administraciones locales, como pilares fundamentales para el desarrollo sostenible.
Sin embargo resta mucho camino por andar, sobre todo para lograr un empoderamiento mayor. Las comunidades locales son los actores principales en el uso del agua. Se necesita mucha información y discusión de los temas conexos con el agua. En ese sentido merece destacarse los resultados conseguidos durante el desarrollo del II Taller Regional "El Ciclo del Agua y sus Usos. río Yaguarón y su contribución a la integración regional".
El 9 de diciembre pasado, en la ciudad de Río Branco se reunieron autoridades nacionales, departamentales y locales, junto a expertos, académicos, docentes e integrantes de la sociedad civil, para avanzar en este tema, especialmente apuntando a revalorizar la cuenca de la laguna Merín que comparte Uruguay con Brasil. La Cámara Uruguaya de Miembros de la Asociación Mundial para el Agua, con el apoyo del Consulado uruguayo en Río Branco, la Universidad del Trabajo del Uruguay —Río Branco— y la organización no gubernamental Grupo GEO de Treinta y Tres, lograron llevar adelante una fructífera jornada de trabajo, con unas 140 participantes, cuyo principal producto fue la "Declaración de Río Branco". En ella se reafirma la voluntad de trabajar unidos, de mejorar el conocimiento sobre el uso sustentable del agua, de lograr mayor participación de las comunidades locales para lograr una gestión integrada de los recursos hídricos de la cuenca de la laguna Merín, de aprovechar el interés de los gobiernos de Brasil y Uruguay para actualizar el pionero plan de operaciones de la cuenca (FAO, 1970), de procurar una administración binacional operativa de la cuenca, de jerarquizar a los organismos que intervienen en materia de agua, de reducir los impactos ambientales negativos actuales que sufre la cuenca procurando se construya el saneamiento de la ciudad de Yaguarón.
Uno de sus puntos clave es reclamar políticas de estado en materia de gestión de los recursos hídricos, que aseguren en el ámbito nacional e internacional conductas alineadas con el desarrollo sostenible y la lucha contra la pobreza. Son acciones concretas emergentes del trabajo muy participativo que se logró en el taller, propuestas tanto a las autoridades nacionales, departamentales y locales, como a la propia comunidad.