Paolo Ferreira es uno de los jóvenes jugadores aurinegros que le llenó enseguida el ojo al técnico Luis Garisto. El volante está en filas aurinegras desde Octava División y está loco de la vida con la oportunidad de integrar el primer equipo.
—¿Te imaginabas esta nueva oportunidad?
—Por suerte nos dieron la chance a todos. Y cada uno pudo mostrarse a su manera. Quedar en el plantel es muy importante para mí.
—¿Cuesta adaptarse a lo que pide Garisto?
—No, quiere un 4-4-2 muy agresivo. A medida que nos vamos conociendo y haciendo fútbol se hace más fácil. Ahora cuesta un poquito porque venimos de las vacaciones pero después de la pretemporada va a salir mucho mejor.
—¿Tenés ganas de jugar el clásico?
—Me muero de ganas por todo lo que pasó el año pasado y el anterior. Es una espina muy grande que tenemos clavada.
—En juveniles te cansaste de jugar clásicos, ¿cómo te fue?
—De Octava a Tercera los jugué casi todos, y por suerte me fue bastante bien. ¡Ojalá lo pueda repetir en Primera!