Daniel Herrera Lussich | Washington (Corresponsal)
Es voluminoso de físico, con aspecto bonachón, gestos de abuelo cariñoso, tiene sobre su pecho varias medallas de honor ganadas en las guerras en Corea y fue recibido como un gran héroe al retorno de Vietnam.
Desde hace 35 años está sentado en el Congreso de los Estados Unidos, fue el primer veterano de guerra que se sentó en una banca, un hombre que la gente que lo conoce define como sumamente equilibrado, "como un conservador en filas del Partido Demócrata". Hoy ha conmocionado los ambientes políticos en Washington y a la opinión pública americana. Apoyó cuando los "Irán-Contra", votó a favor de la guerra del Golfo y el refuerzo de las partidas de Defensa, dio su voto para invadir Irak, pero ha levantado su voz y la mano en plena sala de Diputados, ahora con vehemencia y con argumentos que los sondeos de opinión definen de "muy sólidos", para pedir el retorno de las tropas de Irak.
La propuesta conmovió hasta los cimientos de la Casa Blanca. El diputado demócrata y coronel retirado John Murtha (73), un aliado desde los comienzos de la actual guerra en la antigua Mesopotamia y mirado con simpatía por el presidente George W. Bush y los asesores de la Casa Blanca, para muchos el reflejo más fiel y más fuerte del sentir de un gran sector del mando militar y en contacto permanente con el generalato, ha cambiado poco tiempo atrás y clama actualmente, por el "retorno en seis meses de las fuerzas americanas".
REACCIONES. Su posición, sorpresiva por cierto, concitó la reacción dura desde las máximas alturas. El propio presidente Bush en viaje a Asia le respondió de inmediato en tono enojado y burlón: "Murtha está endosando la política del ala extrema liberal del Partido Demócrata y parece un clon de Michael Moore (el conocido cineasta americano, muy duro en sus críticas a la guerra y a Bush, en especial en su última película documental estrenada en 2004, "Fahrenheit 9/11")".
El vicepresidente Dick Cheney no se quedó atrás y salió al cruce diciendo que opositores están diseminando falsedades.
No demoró John Murtha en difundir la respuesta al vice : "no deja de ser curioso que me tilde de antipatriota gente como Cheney, que evadió cinco veces el llamado a filas, no una, ni dos, ¡cinco!".
El presidente George W. Bush de inmediato también dio la voz opuesta a Murtha: "Irak es el frente principal en la guerra contra el terrorismo, hemos hecho avances y logros en capacitar a las fuerzas de seguridad iraquíes, en la democratización del país, y la reconstrucción de su infraestructura, aunque hay algunos problemas, con avances muy importantes en el rubro económico".
Reiteró entonces Bush que "tenemos que reconocer a Irak como el frente central en la guerra contra el terror".
RAZONES. John Murtha en aquel momento no cedió y volvió a insistir en su criterio de un retorno rápido, en seis meses; ahora nuevamente desde las salas del Congreso vuelve sobre el tema ante una rueda de periodistas, en las que estuvo presente El País.
Con una carpeta y hojas con estadísticas en sus manos, el diputado demócrata aclaró que "esta no es una guerra contra el terror, sino contra una insurgencia, lo que hace imposible en Irak una victoria militar, la ocupación estadounidense es lo que nutre la violencia en Irak".
—"¿No es un enfrentamiento contra el terrorismo, no es una guerra?", fue la pregunta rápida que surgió de un periodista, en tono de duda ante el planteo de John Murtha.
—Irak es una insurgencia, el gobierno lo niega, vive una ilusión sobre lo que está ocurriendo, los iraquíes no quieren la ocupación americana, la Casa Blanca piensa para justificar que detrás está el terrorismo en los combatientes extranjeros. Y no es así.
Murtha esgrime entonces números de las hojas de papel en sus manos: "Vean, los extranjeros involucrados son sólo el 7%, un poco más, un poco menos, en realidad un porcentaje muy pequeño de la gente involucrada en la insurgencia es terrorista". Para el legislador "las fuerzas de Al Qaeda en Irak no son más del 7% de las fuerzas de ese país y por lo tanto es absurdo aceptar que un retiro de las tropas dejaría a Irak en manos de los terroristas".
—Se sostiene que un retiro provocaría una guerra civil entre las tres fracciones que componen el país.
—A los que afirman que vendría una guerra civil, les preguntaría: ¿cuando llegamos no era ya una guerra civil? ¿Estamos hoy en Irak fuera de una guerra civil?
Entonces, varias voces del núcleo de prensa se unieron para repetir como pregunta, una frase que repite el presidente Bush: ¿No cree que se volverá con la victoria e Irak institucionalizado?
—¡No! No podremos lograr la victoria porque los iraquíes mayoritariamente se han volcado contra nosotros, somos los ocupantes y así es como nos ven, acá les exhibo una encuesta: el 80% de iraquíes desean el retiro de la presencia militar estadounidense.
Nuevamente la gente de prensa recurrió a palabras del presidente Bush: ¿negar la guerra no resta credibilidad a un presidente que tiene aún tres años más en el poder?
—¡De ninguna manera! Bush dijo en su momento que había vínculos de Al Qaeda con Saddam Hussein y no los había, señaló que tenían armas nucleares, no las tenían, también se habló de armas biológicas, químicas, tampoco las había, no es un tema de credibilidad entonces.
CAMBIO. —¿Usted fue de los demócratas que votó recursos y el envío de tropas a Irak ?
—Cierto, lo voté y lo votaría de nuevo frente a la documentación que se presentó, pero resultó que no era verdadera, hace pocos días el propio Bush confesó que había habido fallas en los servicios de Inteligencia y que se estaban tomando medidas.
Ante la seguridad que lucía John Murtha al hablar de los asuntos militares, surgió la interrogante: "¿Tiene bases sólidas para sostener lo de la insurgencia, la imposibilidad de victoria?
—Las fuerzas están agotadas, deshechas. Y estoy basado en la información que tengo de los militares, de la gente con la que hablo... los generales con los que hablo, los generales retirados con los que hablo, y están tan frustrados como yo con lo que está ocurriendo.
—Escuchamos sus críticas, pero ¿sugiere soluciones o salidas rápidas?
—La única opción es retirar las tropas del territorio, desplegar algunas en la periferia en otros países para responder a amenazas terroristas reales o posibles ataques contra Estados Unidos. Habrá menos peligro para nuestro país y habrá menos insurgencia cuando salgamos.
Luego de las respuestas y sus puntos de vista sobre el tema Irak, el diputado y héroe de la guerra de Vietnam agregó como punto final a sus declaraciones: "Hay que reabrir el canal diplomático para estabilizar la región, tenemos la obligación de recuperar el prestigio estadounidense en el ámbito mundial".