Jerusalén, 4 ene (EFE).- El primer ministro israelí, Ariel Sharon, se debatía esta noche entre la vida y la muerte, víctima de un "ataque cerebral significativo" que obligó a someterlo a un coma farmacológico y operarlo de urgencia.
El diario israelí Haaretz en su versión de internet y el canal 2 de la TV local precisaron que Sharon está paralizado en las extremidades inferiores.
Uno de los médicos que lo atienden en el hospital Haddash de Jerusalén, Shmuel Mor Yossef, dijo en un breve contacto con la prensa que el primer diagnóstico indica que Sharon sufrió un "ictus cerebral significativo" y debió ser conectado a un respirador artificial.
Según los doctores, un nuevo coágulo habría obstruido el riego en el cerebro del primer ministro y habría provocado la hemorragia, por lo que ha sido necesario recurrir a la cirugía para frenarla.
Estaba previsto que mañana, jueves, Sharón fuera sometido a una angioplastia, mediante cateterismo, para corregir un defecto congénito que hace dos semanas le provocó un infarto cerebral de carácter moderado.
El secretario del Gobierno, Israel Maimón, informó por su parte de que, debido a la necesidad de suministrar a Sharón anestesia, todos los poderes de gobierno han sido transferidos al viceprimer ministro, Ehud Olmert.
La decisión ha sido tomada por el asesor jurídico del Gobierno, Menahem Mazuz, tras entrevistarse previamente con los miembros del equipo médico que atiende al primer ministro.
Varias sinagogas israelíes convocaron esta noche a sus fieles para rezar por la salud del primer ministro, Ariel Sharon, quien está siendo sometido a una operación por una hemorragia cerebral.
"Imploremos por la salud de Ariel", dijeron los rabinos a los fieles.
La radio pública israelí informó de que Sharón sintió esta tarde, mientras se encontraba en su rancho de Los Sicomoros, en el desierto del Negev, un fuerte dolor de cabeza y opresión en el pecho, por lo que su médico recomendó el traslado inmediato al hospital.
EFE y ANSA