Once anuncios fallidos

El jueves 22 de diciembre de 2005, en la presentación del Anuario de la Opypa, el Subsecretario del Ministerio de Ganadería anunció que antes de fin de año México reabriría el mercado para nuestras carnes. Si lo hubiera dicho seis días después podría haberse tomado como una broma de inocentes, pero atendiendo la seriedad con que lo expresara, hoy, 3 de enero de 2006, se comprueba que no pasó de ser otra tomadura de pelo a los productores; por ahora, la undécima en lo que va del tiempo.

El mercado mexicano se encuentra suspendido desde 2001 y debió habilitarse el 1o. de abril de 2004. Quince días más tarde, el Canciller expresó que en su país existía "voluntad política para que en un mes los mexicanos reciban carne uruguaya, la que nunca llegó a manifestarse. Ya en febrero de 2005 nuestro Ministro de Ganadería se vio obligado a decir que la reapertura demoraría "seis meses", y en abril, el Presidente de la Federación Rural aludió a una posible reapertura en otros "seis meses", hasta que un flamante nuevo Embajador de Uruguay, al desenvolver su regalo en el mes de junio, declaró que la reapertura se produciría en el segundo semestre del año, siendo corregido por la Embajadora de México en Uruguay, quien concretó el propósito para "antes de 90 días". Fue el quinto anuncio.

Más tarde, a su regreso de estrenar en Asunción la Presidencia Pro-témpore del Mercosur, un sonriente Ministro de Relaciones Exteriores —cosa rara en el personaje—dijo que el Presidente de la República, el Ministro mexicano y él mismo habían acordado que "en un plazo máximo de tres meses se solucionarían los problemas que existen por la importación"; el 23 de agosto el Ministro de Ganadería lanzó la insólita propuesta de que para exportar carne a México primero había que importar carne de ese país (!) y en los festejos de la Expo-Prado 2005 el anuncio más importante estuvo a cargo de la Embajadora al manifestar que "hay posibilidades reales de que su país habilite nuevamente el ingreso de carne vacuna uruguaya", a quien siguió de nuevo el Ministro de Ganadería, luego de una reunión con el Director Nacional de Vigilancia Epidemiológica destacando que la operación se encontraba en su "etapa final". Eran los primeros días de setiembre. Por su parte, el Director General de los Servicios Ganaderos del Ministerio había dicho que "técnicamente no hay trabas para la reapertura; en noviembre el Ministro recién descubrió que la apertura era "una decisión política de aquel país" (siempre lo fue) y ahora, el Subsecretario confirmó que todo estaría solucionado antes de que finalizara el año pasado. Y no pasó nada.

El saldo que deja este relatorio, unido a otros, es la falta de respeto con que se está tratando al Uruguay en el mundo: en Brasil con el arroz; en México por la carne; en Argentina con los puentes y, por si faltara algo, en Venezuela imponiéndonos su legislación con el petróleo.

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