MOSCU | AP y AFP
Europa occidental respiró ayer aliviada. La empresa estatal rusa de gas Gazprom anunció que aumentará los envíos de gas hacia el resto del contiente a través de Ucrania, al día siguiente de haber suspendido el suministro a esa ex república soviética por una disputa sobre precios, y en la misma jornada que denunció que ese país le robó grandes volúmenes de gas.
Es que esa decisión del domingo no puede haber caído en peor momento, en pleno invierno europeo, y el temor por una eventual escasez de gas se había extendido por el continente.
Por Ucrania pasa entre el 80 y 90% del gas que Gazprom vende a Europa.
Según afirmaron sus autoridades en un telegrama, Gazprom aumentará el suministro en 95 millones de metros cúbicos por día. Este volumen es necesario para compensar el gas desviado por Ucrania para su propio uso, indicaron.
Esta versión, sobre el robo de este recurso, fue desmentida por el gobierno de Ucrania.
El monopolio estatal ruso suministra la cuarta parte del gas que se consume en todo el continente.
DENUNCIA. El anuncio de Gazprom se produjo luego que la misma empresa acusara ayer a Ucrania de haberse quedado con unos cien millones de metros cúbicos de gas ruso que transita por territorio ucraniano con destino a Europa Occidental. El valor de esta "apropiación" es de más de 25 millones de dólares.
La crisis entre Rusia y Ucrania por el suministro del gas comenzó semanas atrás por la exigencia de Gazprom de cuadriplicarle con creces a la ex nación soviética el precio a pagar por el servicio.
De pagar 50 dólares los mil metros cúbicos, Ucrania pasaría a tener que abonar U$S 230. Según había afirmado la compañía, esta cifra está más de acuerdo con los precios del mercado mundial.
Más de la tercera parte del gas que recibe Ucrania lo hace a través de Gazprom.
Las autoridades de este país señalaron que semejante aumento paralizaría su economía, dependiente en gran parte de la industria pesada, gran consumidora de energía, pidiendo que el incremento sea más gradual.
Al no ponerse de acuerdo, Rusia decidió el domingo suspenderle el suministro de gas a Ucrania.
La ex república soviética negó ayer haber robado o retenido gas destinado al resto de Europa.
Sin embargo, su ministro de Energía amenazó con llevar adelante esa medida si las temperaturas invernales continúan bajando.
CONSECUENCIAS. Los países del Este de Europa son las primeras víctimas indirectas del enfrentamiento ruso-ucranio, pues en las últimas horas ya registraron descensos de presión en el gas en sus respectivas fronteras, sin consecuencias, por el momento, para los consumidores.
Hungría es, hasta ahora, el país más afectado, con una bajada de presión de un 40% en el gas natural en su frontera con Ucrania.
La principal empresa de ese país procesadora de hidrocarburos, pidió a los consumidores e industrias que utilicen a partir de ahora más petróleo que gas natural.
Austria, que importa de Rusia el 59% de su consumo de gas, señaló que el abastecimiento de gas ruso a través de Ucrania disminuyó en un tercio.
El grupo SPP de Eslovaquia —país que depende totalmente de Rusia en lo que respecta al consumo de este recurso natural— también registró un descenso de un 30% en el volumen de gas ruso transportado a través de Ucrania.
Polonia, cuyo consumo interno de gas procede en un 42% de Rusia, registró un descenso de un 14% en sus suministros. Por su parte Rumania y Croacia constataron una disminución en el abastecimiento del 25% y 18%, respectivamente.
Los gobiernos de los países más occidentales del continente, un poco menos dependientes del suministro de gas ruso, minimizaron, por el momento, la situación.
Francia precisó ayer que solo se afectaría un cuatro por ciento del consumo de gas, mientras que Italia señaló que sufrirá "una disminución sensible" sin especificar porcentajes.
Alemania también quiso tranquilizar a su población, a la que Rusia suministra un 35% del gas que consume.
UE analiza las posibles derivaciones
BRUSELAS
El alto representante de la Unión Europea (UE) para la política exterior, Javier Solana, estaba ayer en contacto con rusos y ucranianos "para animarles a que reanuden las negociaciones a fin de poner fin a la guerra del gas que enfrenta a ambos países", anunció su portavoz Cristina Gallach.
"Las posiciones de las dos partes no están tan alejadas, pues los ucranianos no rechazan la idea de pagar el precio del mercado por el gas ruso, pero quieren negociar los plazos", explicó.
La Comisión Europea convocó para mañana miércoles una reunión especial de expertos de la UE para evaluar las eventuales consecuencias en los mercados europeos.
El objetivo de esta reunión es hacer un balance y ver hasta qué punto algunos miembros de la UE podrían verse afectados por la situación, estudiar fuentes alternativas y cuantificar las reservas. AFP