Bush descartó retiro de Irak; "se lo entregaríamos al terrorismo"

WASHINGTON | AFP y AP

El presidente estadounidense George W. Bush reconoció ayer profundas preocupaciones sobre la guerra de Irak, pero advirtió que un retiro precipitado de sus tropas en ese país podría volver a los "terroristas islamistas en todo el mundo más peligrosos que nunca".

"Entregaríamos Irak a los enemigos que han prometido atacarnos, y el movimiento terrorista global podría sentirse envalentonado y más peligroso que nunca", señaló Bush en un discurso difundido desde la Oficina Oval de la Casa Blanca; es la primera vez desde el inicio de la guerra, en marzo de 2003, que el presidente emplea la cadena televisiva.

En la intervención, Bush pidió paciencia por su estrategia en Irak y se congratuló de las "históricas elecciones parlamentarias" del jueves en Irak, a las que definió como "un momento crucial", pero advirtió que no significarán "el fin de la violencia".

"Pero es el comienzo de algo nuevo: democracia constitucional en el corazón de Medio Oriente. Y esta elección —a 6.000 millas (9.700 km) de aquí, en una región vital del mundo— significa que Estados Unidos tiene un aliado de creciente fortaleza en la lucha contra el terrorismo", dijo.

RETIRADA. Bush, quien rechazó de plano los reiterados pedidos de un cronograma para una retirada estadounidense total, dijo que Estados Unidos no puede irse del país antes de que su trabajo esté hecho.

"Sé que muchos estadounidenses tienen preguntas sobre el costo y el propósito de esta guerra", indicó. Algunos miran los desafíos en Irak y concluyen que la guerra está perdida y que no vale la pena ni el costo ni otro día más. No creo eso", señaló.

"Nuestros comandantes militares no creen eso. Nuestras tropas en el terreno, que cargan con el peso y hacen el sacrificio, no creen que Estados Unidos haya perdido. Sabemos por sus propias comunicaciones que (los rebeldes) sienten la soga cada vez más apretada y temen por la ascensión de la democracia en Irak", dijo Bush.

Sus palabras son la culminación de una ofensiva de relaciones públicas por parte de la Casa Blanca, que incluyó cuatro discursos de Bush destacando los progresos en Irak en el ámbito político, económico y de lucha contra los rebeldes.

Durante una sorpresiva visita a Irak, el vicepresidente Dick Cheney se congratuló ayer de la elección parlamentaria en ese país, en la que la minoría sunita tuvo gran participación, y la calificó de gran hito.

"Creo que se verán cambios en nuestro despliegue de tropas probablemente en el correr del próximo año", dijo Cheney.

Se preveía que Estados Unidos disminuyera sus efectivos en Irak de 150.000 a 138.000 tras reforzar sus tropas durante el periodo electoral.

Aunque las encuestas muestran que una mayoría de votantes estadounidenses creen que la guerra es un error, Bush declinó hasta ahora discutir un calendario de retiro de tropas estadounidenses.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar