Evo Morales apunta a región oriental boliviana

SANTA CRUZ DE LA SIERRA

Una realidad muy distinta a la del altiplano indígena muestra Bolivia en la llanura.

Rica en industrias, aliada por herencia e historia a la colonización española, poblada por inmigrantes que miran a Europa y a la cercana frontera con Brasil, y que resisten desde siempre un eventual gobierno que baje de los Andes, en manos de la cultura originaria.

A pocas horas del fin de la campaña electoral, los bolivianos de esta zona oriental esperan como tantas veces la hora de votar, pero dudan como nunca antes cuando se les pregunta si se aproxima un gobierno indígena por primera vez en la historia del país.

A lo largo de la avenida San Martín, el barrio Equipetrol es el centro neurálgico de la vanguardia boliviana.

Comercios con el último grito de la moda, pubs y restaurantes, donde suena Madonna, un pop británico o música electrónica, reflejan una escena distinta a la del resto del país más pobre de Sudamérica.

IMPACTANTE. Con apenas 430 metros de altitud, esta ciudad de impactantes residencias con guardias armados, vegetación tropical y un ir y venir de enormes camionetas todoterreno, parece un ciudad brasileña con algún rincón de Asunción del Paraguay.

El candidato a presidente del partido Podemos, Jorge "Tuto" Quiroga, es el que recibe mayor intención de voto, mientras el líder cocalero indígena Evo Morales, candidato izquierdista por el MAS, podría lograr en el distrito un llamativo segundo lugar, según los últimos sondeos.

En un país con un 60% de población indígena y una gigantesca brecha social, la posible llegada de Morales al gobierno despierta profundos temores en la clase empresarial de Santa Cruz, que exige autonomía y amenaza con separarse del resto de Bolivia.

Quien pretenda llegar al gobierno no puede obviar este departamento, el más poblado, con más de 1.360.000 habitantes —en un país de 9,3 millones— y donde se concentra el grueso de la industria nacional.

DESAFIO. Morales sin duda enfrenta aquí su desafío mayor. Con rumores en su contra que hablan de potenciales confiscaciones y la implantación de un modelo inspirado en Cuba y Venezuela, que podría desatar una guerra civil.

Por eso, el dirigente cocalero concentró sus últimos esfuerzos en seducir a los sectores económicos para que, aunque no lo voten, al menos acepten un eventual gobierno del MAS.

El analista Carlos Cordero dijo que el avance de Evo Morales en terreno considerado impenetrable para un candidato del altiplano se debe en buena medida a la influencia de los procesos de migración y mestizaje, que son recientes en Santa Cruz.

"Muchos de esos indígenas que llegaron en busca de oportunidades a la gran ciudad del oriente son mayoría en el comercio minorista, los mercados populares y la construcción", agrega.

En el llamado primer anillo de la ciudad, ya no están las enormes 4X4, ni los autos deportivos, pero sí las casas de repuestos, y pululan pequeños comercios de celulares, electrodomésticos, y las baratijas de todo tipo. Ahí el escenario no difiere mucho del de La Paz.

Cordero mencionó además que para captar votos en oriente, Morales "aggiornó" su discurso, dando garantías de seguridad jurídica a las empresas. Y se valió de la invalorable ayuda de una concejal del MAS en el distrito, Adriana Gil, una hermosa veinteañera e hija de una familia aristocrática cruceña, que mejoró el contacto del cocalero con sectores jóvenes, reacios a su figura.

JUAN CASTRO OLIVERA/AFP

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