Democracia Cristiana en ojo electoral de tormenta

SANTIAGO

La candidata oficialista a la presidencia de Chile, la socialista Michelle Bachelet, acusó ayer al comando de Sebastián Piñera —sin nombrarlo— de tratar de comprar el respaldo de militantes y dirigentes de otros partidos. El otro presidenciable rechazó estas denuncias.

El martes quedó en claro la dureza de la campaña previa al balotaje del 15 de enero. Ese día Piñera llamó al electorado a desconfiar "de una atea" y presentó a once militantes de la Democracia Cristiana (DC) que se pasaron a sus filas.

De los 11, dos lo desmintieron más tarde, otros cuatro no eran miembros de la DC y otro es un conocido teólogo de ultraderecha que ha defendido a la dictadura de Augusto Pinochet.

El presidente del partido democristiano (integrante de la Concertación que postula a Bachelet), Adolfo Zaldívar, dijo ayer que en los últimos días han surgido "antecedentes delicados" sobre la campaña para la segunda vuelta, pero no hizo mayores precisiones.

Sin embargo, ayer la cúpula de la DC expulsó a un militante que adhirió a Piñera, el abogado Roberto Mayorga, y anunció que cualquier otro miembro que respalde al candidato opositor correrá igual suerte.

En las elecciones del domingo, Bachelet consiguió el 45,95 de los votos y Piñera el 25,41%.

EFE y ANSA

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