BAGDAD n Las fuerzas de seguridad se encuentran movilizadas y en máxima alerta, las fronteras fueron clausuradas y suspendido el tránsito rodado en la capital ante las elecciones de hoy en Irak.
Aunque la insurgencia sunita prometió no atacar los centros de votación, enfurecidos chiítas protestaron un insulto televisado contra su liderazgo religioso del país y se esparcieron rumores de falsificación de votos traídos de contrabando desde Irán, indicio de las tensiones sectarias que amenazan el futuro nacional y la estrategia de la Casa Blanca.
Unos 15 millones de iraquíes elegirán a 275 miembros del nuevo parlamento entre 7.655 candidatos presentados en 996 listas, que representan a chiítas, sunitas, kurdos, turcomanos e intereses sectarios de todo tipo.
Algunos resultados preliminares serán anunciados por la noche pero los resultados finales podrían demorar días, si no semanas.
"Hagamos de mañana un festejo nacional, un día de unidad nacional y una victoria frente a los terroristas y aquellos opuestos a nuestra marcha hacia la democracia", dijo al país el presidente Jalal Ta- labani.
La campaña electoral fue suspendida ayer para dar a los electores habilitados la posibilidad de meditar antes de acudir el jueves a las urnas.
Las calles de Bagdad estaban desacostumbradamente tranquilas y la policía se encargó de imponer la prohibición contra el tránsito rodado. Igualmente fueron clausuradas las fronteras y aeropuertos y fue ampliado el toque de queda nocturno.
La Comisión Electoral iraquí dijo haber inscrito a 6.655 candidatos en 996 listas y que certificó a 307 grupos políticos —como candidatos únicos o partidos— y 19 coaliciones. AP