Con números que superan a los de ejercicios anteriores, Fucrea cerró 2005 y presentó a su nuevo presidente, el ingeniero agrónomo Pedro Heguy, quien sustituye a Marcelo Gigena.
"Si analizamos las jornadas de lechería como las Ganaderas, han sido de los mejores años y esperamos que esto siga, pero en general para el movimiento CREA fue muy bueno 2005", analizó Heguy.
Fucrea viene mostrando un creciente aumento de sus productores y de los grupos, que por el momento son 33, pero ese incremento también se da entre sus auspiciantes, que aportan el 20% del dinero que la institución necesita para solventarse y llevar adelante sus proyectos. Por eso, para Heguy, parte de los desafíos es "consolidar todavía más ese aumento", máxime cuando en 2006 la institución cumple 40 años de vida.
"Una institución con fines privados que viva 40 años es un gran logro". Para el flamante presidente, hay dos aspectos que han hecho consolidar el auge de los productores CREA, el código de valores y la innovación permanente", aseguró el entrevistado.
Los productores de los grupos no le han tenido miedo a los cambios, ni siquiera durante las crisis económicas y esa es para Heguy la gran diferencia. "Dejamos de lado el individualismo y apostamos a la metodología CREA que nos da un gran diferencial a estar solos en el medio rural, a la capacitación permanente, tanto del empresario como del personal del establecimiento".
NUMEROS. Mirando los números de los grupos, el presidente de Fucrea destacó los de la lechería, porque los considera muy buenos. "Sabemos que hay verdes y que hay maduras y que el sector ha pasado momentos muy difíciles. Los de la ganadería no son malos, pero en la leche son mejores".
Heguy recordó que Fucrea es una institución abierta y le pidió a los productores que se arrimen y acepten el desafío de trabajar en grupo. "Los valores que se viven en el trabajo de equipo dentro del CREA no se viven en ningún otro medio y el costo no es tan elevado".
Entre las metas de la institución para 2006, figura el consolidar el crecimiento y "rearmar una estructura acorde a los servicios que le tenemos que brindar a los productores para que tengan los pies puestos en la tierra y no en el barro y para que mantengan la mirada arriba, pero no en la luna".