"Tengo toda la intención de seguir en Peñarol"

| "No puedo decirle a un jugador que no va a seguir si no sé si voy a seguir yo", dijo el técnico

AUTOCRITICA. Morena a la salida del estudio del Cr. Damiani: "Que los resultados no fueron buenos está clarísimo". 200x119
AUTOCRITICA. Morena a la salida del estudio del Cr. Damiani: "Que los resultados no fueron buenos está clarísimo".

SILVIA PEREZ

El Cr. José Pedro Damiani llegó a su estudio alrededor de las 10:00 horas, como lo hace habitualmente cada mañana.

"¿Viene Morena?", le preguntó un hombre a los periodistas apostados en la calle Reconquista y se quedó a esperar con ellos. El sujeto en cuestión traía unas fotos para que el técnico se las firmara. Pero pasaron los minutos, se hicieron las 10:30, las 10:45 y ni rastro de Fernando Morena.

Finalmente, cuando la duda sobre su presencia se hacía cada vez más grande, apareció el Honda Civic conducido por el entrenador. Eran exactamente, las 11:00 cuando Morena, de remera negra y pantalón beige, ingresó en el edificio. Eso así, antes le firmó las fotos al hombre que había esperado su llegada como un integrante más de los medios.

No habían pasado ni cinco minutos cuando llegó Juan Pedro Damiani. Estacionó su BMW y cuando se encaminaba a la entrada, abrió sus brazos molesto con los camarógrafos que lo filmaban.

La espera no fue muy larga. Veinte minutos después salió Morena y se encaminó directamente hacia los periodistas. El diálogo tuvo lugar en la vereda y fue interrumpido por las bocinas de los automóviles que sonaban al pasar y los gritos de aliento hacia el entrenador que parece no haber perdido en absoluto su condición de ídolo.

—Duró poco la reunión, ¿no?

—Simplemente, hablamos del futuro, que es incierto porque la directiva nueva asume recién el 20 de este mes.

—Pero en esa directiva sigue estando al frente Damiani.

—Sí, pero igual. Por lógica esta directiva no puede tomar, o no debería tomar, resoluciones con respecto al Peñarol del año que viene. Yo vine a decirle que tengo toda la intención de seguir. No puedo estar contando diariamente todos los problemas que tuve a lo largo del año. No es solamente un tema de resultados. Que los resultados no fueron buenos esta clarísimo, pero el futuro pasa por la nueva directiva. Lo que se va a hacer es licenciar al plantel.

—El domingo en el estadio Arismendi dijo que había posibilidades de que no los licenciaran totalmente.

—Era la idea, pero no me voy a quedar entrenando si no estoy confirmado en el cargo.

—¿Tenés alguna planificación pronta por si te quedás?

—Sí, nosotros teníamos pensado darle algunos días a algunos futbolistas que tienen que seguir y que no están en condiciones o que no vinieron en buenas condiciones, más la cantidad de juveniles que ya habían ascendido, y luego empezar a buscar los futbolistas. Y a su vez comunicarle a los jugadores que no seguían que no iban a seguir, pero no puedo decirle a un jugador que no va a seguir si no sé si voy a seguir yo.

—¿Hicieron algún balance sobre el resultado deportivo?

—Sí, pero el presidente lo sabe, lo tiene clarísimo.

—¿Cómo estás de ánimo?

—El ánimo para seguir está bárbaro, no está bien porque no se dieron los resultados que nosotros esperábamos. Eso es un tema muy claro. Yo he asumido la responsabilidad como la ha asumido el presidente.

—¿Qué pasó el domingo al final del partido con los jueces?

—Fui a hablar porque el cuarto árbitro me trató mal. Me habló mal y a mí no me gusta que me hablen mal porque yo no hablo mal. Fui a preguntar por qué si se hicieron seis cambios y hubo otras interrupciones, como la expulsión, descontaron sólo tres. Le fui a preguntar, pero no fue solo eso sino que el cuarto árbitro me hizo una seña para que me callara la boca. Después me dijeron que era un muchacho nuevo, pero no me gusta que me destraten.

—¿La parte política, ¿influyó en todo esto?

—Sí, sin dudas. Concretamente en la gente que habla una cosa adentro y otra afuera. En ese sentido, las grandes virtudes que tenía antes Peñarol las ha perdido. Si mañana me toca irme de Peñarol, lo que me va a causar muchísimo dolor, no voy a salir a contar todo lo que ha pasado este año en Peñarol. Ni todo lo que jugó en contra de Peñarol y en contra mía. Hay cosas que hay que callarse. Hay que saber mantener el silencio, sobre todo cuando se integra un club o un grupo. Hay dirigentes de Peñarol que no saben lo que ha pasado y han pasado muchísimas cosas y no es solo un tema de resultados. El resultado puede ser la consecuencia de un partido, pero muchas veces es la consecuencia de todo lo que ha pasado.

—¿No sería bueno decrilo?

—No, excusas con respecto a lo que ha pasado, tengo de las que sea. Desde principio de año cuando perdí a cuatro jugadores de selección, pero de eso nadie se acuerda. Y a mitad de año seguimos perdiendo jugadores titulares. Porque los que vinieron lo hicieron simplemente para colaborar.

—¿Los trajiste vos?

—Algunos los traje yo y otros vinieron por recomendación del club con mi anuencia. Muchos vinieron a hacer una base en Peñarol y terminaron jugando. Jugamos 17 partidos y yo tuve nueve zagueros.

—¿Te preocupa que en algunos partidos el equipo haya mostrado falta de actitud?

—No, no. De eso no se habla. El tema está muy claro. Yo ya tengo la lista de futbolistas que van a seguir en el club si yo sigo siendo el entrenador.

—¿Cuántos son?

—¿El número? No, no es cosa de números.

—¿Es difícil hacer una depuración cuando se está involucrado con los jugadores?

—No, porque yo llegué a Peñarol y saqué jugadores. Además, yo no les mando decir, les digo yo.

—Más allá de los jugadores, ¿hay que hacer otros cambios en Peñarol?

—Son cosas de Peñarol... Hay jugadores que eran titulares con Peñarol campeón y quedaban libres a fin de año. El club los dejaba libres. Hay que cambiar algunas estructuras para que el club funcione mejor.

—A lo largo del año, te sentiste respaldado por Damiani?

—Totalmente.

—¿Y por el resto de la directiva?

—Ese es otro tema.

—¿Le presentaste algún proyecto a Damiani?

—No, la planificación la tengo toda yo. Yo no hago proyectos para quedarme, hago proyectos si me quedo.

—¿Tenés ganas de revancha?

—Lógico, estoy en el equipo que más quiero y en el lugar donde mejor estoy. Clarísimo.

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