NACIONES UNIDAS | AP y AFP
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) decidió ayer destituir a la directora de su oficina de asistencia electoral, la uruguaya Carina Perelli, varios días después de haberse informado de manera extraoficial que sería despedida por amedrentar al personal, haber realizado y tolerado prácticas de "acoso sexual" y por fallos administrativos.
El subsecretario general de la ONU, Christopher Burnham, dijo que había entregado a Perelli una carta de despido sumario durante una reunión matinal. "Le informé que en este tipo de casos no hay tolerancia alguna, que no habrá excepciones", afirmó.
El funcionario declinó comentar acerca de las acusaciones contra Perelli. Pero en agosto, la ONU acusó formalmente a la uruguaya de hostigar a su personal durante una revisión de cuatro meses acerca de denuncias de un ambiente abusivo y sexualmente ofensivo en su departamento.
El despido ocurrió como consecuencia de una investigación a cargo del servicio de recursos humanos de la ONU que interrogó a decenas de personas, precisó el portavoz del organismo Stephan Dujarric.
SIN NOVEDAD. Cuando la funcionaria se dirigía ayer hacia el Secretariado de las Naciones Unidas, dijo que aún no tenía mucha información acerca de las acusaciones que se formulan en su contra.
"Espero que en algún momento tendré el proceso legal debido", señaló a los reporteros. "Debe usted comprender que he recibido más informes acerca de mi caso a través de la prensa que de las Naciones Unidas".
En charla telefónica con El País aseguró que detrás de su destitución hay una campaña política del secretario general de la ONU, Kofi Annan. (Ver nota aparte.)
Las primeras versiones acerca de un despido de Perelli comenzaron a circular la noche del sábado en el seno de las Naciones Unidas. Quien desparramó la especie fue un funcionario del organismo que pidió no ser identificado ya que aún no se había formulado un anuncio oficial, lo que se produjo ayer.
Previamente, la uruguaya había sido acusada de fallos administrativos y de amedrentar al personal de la oficina.
Un asesor de Perelli, que también declinó ser identificado, dijo que antes de que se le anunciara su despido ya se habían cambiado las cerraduras de su oficina y se había eliminado su acceso al correo electrónico de las Naciones Unidas.
Estas medidas sólo se toman generalmente en casos de suspensión o despido.
Las denuncias contra Perelli se iniciaron con un informe de 22 páginas a cargo de la consultora suiza Mannet en la que se indica que los funcionarios de ONU a su cargo "sufrieron emocionalmente" un ambiente de trabajo "abusivo".