Un 62% de los niños considera que está mal que los adultos le peguen una palmada como medida disciplinaria, el 36% entendió que está bien y el 2% no emitió opinión al respecto, según los datos que surgen de una encuesta llevada a cabo este mes en Montevideo y Area Metropolitana por la Organización No Gubernamental (ONG), Arcoiris.
Según explicó la coordinadora del proyecto, Rosana Acosta el 53% de los 1.500 niños consultados entienden que el castigo físico es pegar fuerte con piñas o patadas, el 11% pegar con un objeto, el 5% provocar dolor, el 4% maltratar, el 3% dar una palmada, un 2% una cachetada y otro 2% tirar del pelo o de la oreja.
Para el estudio denominado "Los niños y las niñas opinan acerca de las formas de enseñanza que utilizan los adultos que los cuidan", se escogieron menores de entre 10 y 12 años, pertenecientes a escuelas públicas de distintos barrios.
En el estudio, los menores fueron consultados también acerca de lo que ellos entienden por portarse mal. En este sentido, el 34% dijo que es no hacer caso a los mayores, el 14% no respetar a los demás, el 10% pegar y el 9% insultar.
"Dicen que con el castigo no se enseña ni se aprende y que hay que explicar que lo que hizo estuvo mal", indicó Acosta y agregó que, según los niños, los adultos no deberían pegarles porque "no tienen derecho", "duele" "puede lastimar", "puede generar traumas y rencores"y porque "el niño va a hacer lo mismo con otros o con sus hijos".
Según los especialistas, uno de los argumentos que manejan los padres para aplicar un castigo físico a un menor es que ellos fueron educados así por lo que justifican esa manera de poner límites.
El estudio fue presentado ayer en un coloquio denominado "castigo físico a la niñez: exceso del derecho de corrección" que se realizó en el Palacio Legislativo y contó con la presencia del vicepresidente de la República, Rodolfo Nin Novoa y la presidenta de la Cámara de Representantes, Nora Castro.
LEY ANTICASTIGO. En la ocasión, el abogado de Arcoiris, Javier Palummo presentó el anteproyecto de ley que prohibe cualquier tipo de castigo físico a niños y adolescentes. Allí indicó que "los niños son el único grupo social al cual es legítimo castigar".
En este sentido, el abogado aclaró que la ley de violencia doméstica que rige en el país no prohíbe expresamente el castigo corporal o cualquier otra forma de maltrato a niños.
El objetivo, explicó Palummo, "es ofrecer un marco normativo orientador para el respeto de la dignidad a integridad personal de la infancia y adolescencia a los efectos de promover el cambio cultural y social necesario para que el castigo físico y humillante sean abandonados como dispositivos de corrección".
Junto con el apoyo de Unicef y la organización Save the Children de Suecia, la ONG trabaja para promover otras formas de crianza menos violentas y más respetuosas.
El castigo físico en Uruguay es una práctica justificada" que el 99% de los adultos encuestados dijeron estar dispuestos a cambiar si se prohíbe legalmente.
Los estudios realizados por Arcoiris demostraron que los adultos, en general, no están informados sobre los marcos en los cuales pueden educar a sus hijos. Mientras el 39% de los mayores con niños y adolescentes a su cargo declaró que el castigo físico está permitido legalmente, el 38% indicó que no sabe y el 23% dijo que está prohibido legalmente.
OPINAN LOS MAYORES
El 68% de las personas mayores con niños o adolescentes a su cargo justificó la práctica de pegarle a los menores como medida correctiva, mientras el 32% no la acepta en ningún caso, según un estudio presentado por la ONG Arcoiris, realizado a mediados de este año en Montevideo y su Area Metropolitana.
El 51% cree necesario darle una palmada a un menor.
Entre quienes sí son partidarios de algún tipo de castigo físico 10% lo aprobó cuando hay desobediencia hacia sus padres o cuando saca dinero sin permiso, 9% cuando pega a un hermano o a sus progenitores y 8% cuando se le explica varias veces y no entiende o miente o le contesta mal a los padres.
El 7% de los adultos consultados justificó pegar en cualquier caso y el 5% si se escapa de la casa
La mayoría de los padres consultados expresaron que para castigar a los menores cuando se portan mal utilizan la penitencia, le sacan lo que le gusta, le explican que está mal lo que hizo o lo rezongan.