Con otro fuerte mensaje en contra del tabaquismo, el presidente Tabaré Vázquez lanzó ayer en el Edificio Libertad el nuevo Programa Nacional del Cáncer (Pronacan).
El plan, que se propone abatir el impacto de una enfermedad que mata a 7.500 uruguayos por año, fue creado a través de un decreto en junio pasado. Pero, en la pasada jornada, Vázquez, junto al equipo principal del Ministerio de Salud, realizó la presentación "oficial".
Cambio en los hábitos en la población, identificación de grupos de riesgo, más diagnósticos precoces, mejora en el registro estadístico de la enfermedad, una mayor articulación entre el Estado y el sistema privado y la protocolización de los tratamientos son algunas de las acciones que el director del Pronacan, el profesor Ignacio Mussé, identificó como prioritarias.
PREOCUPANTE. La presentación estuvo precedida por una serie de datos ya conocidos, pero no menos preocupantes. El cáncer es responsable de entre el 20 y el 25% de las muertes que ocurren año a año a Uruguay.
Es una de las principales causas de mortalidad de los uruguayos, junto a las enfermedades cardiovasculares.
El director del Registro Nacional de Cáncer, Enrique Barrios, destacó que la gran mayoría de los diez tumores más frecuentes en Uruguay, están relacionados con el tabaquismo.
Si bien el técnico destacó que en los últimos años se está logrando disminuir la mortalidad por cáncer de pulmón en los hombres, hay una tendencia creciente muy preocupante de la mortalidad en mujeres.
Barrios explicó que la razón es que las estadísticas están reflejando una incorporación "más tardía" de las mujeres al hábito de fumar.
Los técnicos destacaron que Uruguay tiene un perfil en esta enfermedad muy similar al de los países industrializados, donde también el cáncer es una de las principales causas de muerte, pero con algunas características de los países más pobres.
En particular, marcaron la incidencia del cáncer de cuello uterino, un tumor asociado a los niveles socio-económicos más bajos. Mussé marcó que hay 130 mujeres "madres", "pobres" y "jóvenes" que están muriendo por un cáncer que es evitable.
Como aspecto positivo, los especialistas señalaron el comienzo de una tendencia decreciente en las muertes por tumores de mama, que se pretende afianzar y profundizar.
El profesor destacó la intención del Pronacan de extender una cultura del chequeo periódico, con el fin de lograr un diagnóstico más oportuno. También la necesidad de identificar poblaciones en riesgo con el fin de detectar lesiones "pre-neoplásicas" y anticiparse a la aparición del cáncer.
La promoción de hábitos saludables es otra de las metas prioritarias, sobre todo enfocadas hacia la dieta, el ejercicio, la protección solar, el ejercicio y los hábitos sexuales.