En la noche del domingo 20, el senador Luis A. Heber (Herrerismo) recibió en su domicilio en el residencial barrio de Carrasco a algunos de los principales referentes del Partido Nacional. El objetivo del encuentro fue lograr algo que se formalizó pasado el mediodía de ayer: una posición "unánime" del Directorio blanco, en rechazo al proyecto interpretativo de la ley de Caducidad.
Con eso, se enterró la posibilidad de votaciones "divididas" entre los nacionalistas, ya que en filas de Alianza Nacional y de Correntada Wilsonista, había legisladores que estaban proclives a respaldar la idea del gobierno.
Una semana después que el secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández, presentó el proyecto del gobierno, los blancos acordaron rechazarlo y elaborar una propuesta alternativa (ver nota aparte).
En la tarde del último domingo, el presidente del Directorio blanco, el senador Jorge Larrañaga (Alianza Nacional), se comunicó con varios dirigentes para manifestarles su interés en mantener un encuentro, que se concretó horas después en lo de Heber.
Por Alianza Nacional asistieron, además de Larrañaga, el senador Eber Da Rosa y el senador suplente Carlos Camy. Por el Herrerismo, el ex presidente Luis A. Lacalle y el senador Gustavo Penadés. Los senadores Francisco Gallinal y Enrique Antía fueron por Correntada Wilsonista.
Según fuentes nacionalistas consultadas por El País, en el encuentro Larrañaga consideró "invotable" la ley del gobierno y aseguró que la izquierda apelaba a esa salida ante la falta de resultados.
Dirigiéndose al resto, les solicitó que haya una "definición única" en el Partido Nacional, para que pudiera "salir unido" en el debate.
De acuerdo a las fuentes, el senador Gallinal marcó un matiz, y dijo que su sector estaba de acuerdo en rechazar el proyecto, pero que entendía que los blancos debían presentar una alternativa.
Finalmente, se resolvió que se rechazaría la idea, que se haría una propuesta paralela y que se sometería a consideración del Directorio, cosa que se hizo a la mañana del día siguiente.
De acuerdo a fuentes consultadas, esa idea impulsada por Gallinal había sido manejada por representantes de Correntada Wilsonista en una reunión de bancada del sector y en encuentros con otros parlamentarios.
Por ejemplo, la diputada Beatriz Argimón había planteado que desde la aprobación de la ley de Caducidad habían "cambiado" algunas cosas: los convenios internacionales de derechos humanos que suscribió Uruguay, y la aparición de nuevos elementos que se "desconocían".
CANSADA. Larrañaga inició ayer la sesión del Directorio, dándole la palabra al ex ministro del Interior, Juan A. Ramírez, para que presentara un "informe jurídico" sobre el proyecto. Según las fuentes, hizo mención a dos puntos que considera negativos: la "territorialidad" y la "imprescriptibilidad" del delito.
A continuación, tomó la palabra Larrañaga, que sostuvo que "la madre" de la situación actual es "el pacto del Club Naval" y advirtió que "la gente está cansada" de escuchar "desde hace nueve meses" que el tema central del gobierno son los derechos humanos.
Para Larrañaga, el gobierno "insiste" en el asunto porque eso le permite poner fin a las diferencias internas —entre las que citó el tratado de protección de inversiones, la ley de fuero sindical, y la operación Unitas—, y lograr alinear a los distintos sectores.
Además, recordó que cuando en agosto se reunieron legisladores blancos con el presidente Tabaré Vázquez, el mandatario manejó "tres escenarios": la aparición de restos, la no aparición de piezas óseas pero sí de indicios de remoción de tierras, y la posibilidad que no se encontrara "nada". En ese caso, recordó Larrañaga, el presidente dijo que habría "un paquete de leyes". "El plan A fracasó rotundamente y por eso ahora se presenta esto", agregó.
Según las fuentes, Larrañaga dijo que ese "pacto chico" entre Vázquez y los militares "no se cumplió".
A su turno, el ex senador Carlos Julio Pereyra expuso las razones por las cuales, si bien en el pasado había sido un defensor del voto verde, entendía que los blancos debían oponerse a la negativa.
Hizo referencia al acuerdo alcanzado en el pacto del Club Naval y recordó que el fallecido general Hugo Medina en esa época había hecho referencia a que "nadie entrega todo a cambio de nada". "Esto es una herencia que no generamos nosotros", agregó.
En tanto, Gallinal, planteó en su intervención la posibilidad de proponer un proyecto alternativo, que hiciera hincapié en los delitos económicos.
Heber, en tanto, respaldó lo dicho por Larrañaga y por Gallinal y expresó que si bien él había votado la ley de Caducidad, entendía que había temas que se desconocían en esa oportunidad. Mencionó, por ejemplo, la existencia del segundo vuelo desde Buenos Aires, y el caso Gelman. "Cuando votábamos no sabíamos eso", añadió.
Lacalle, por su parte, se refirió al "estatuto de la salida" democrática, que consistió en tres leyes: amnistía, restituidos y Caducidad. Para el ex presidente, la idea del gobierno es una "ruptura" de esa trilogía.
Además, calificó de "inútil" el proyecto porque "no produce efecto alguno", y de "inconveniente", porque apunta a "politizar el Poder Judicial".
Lacalle destacó la acción de la Comisión para la Paz en el gobierno anterior, pero agregó: "Como toda intención de (el ex presidente) Jorge Batlle, también quedó inconclusa".
Generales
El comandante en jefe del Ejército, Angel Bertolotti, reunirá el próximo viernes a los generales para hacer una evaluación sobre el tema derechos humanos y, particularmente, para analizar los alcances del proyecto interpretativo de la ley de Caducidad.
La cita será a partir de la 9 y 30 en la sede del Comando General del Ejército.
Días atrás, el general Manuel Saavedra, informó que los altos mandos castrenses seguramente procederían a estudiar el nuevo plan del Ejecutivo.