Sharon hizo una fuerte apuesta política

| Decidió romper con su partido político, formar uno nuevo y llamar a elecciones anticipadas en marzo del año próximo

JERUSALEN | AP y AFP

En una audaz jugada, el primer ministro Ariel Sharon pidió ayer al presidente de Israel que disuelva el parlamento a fin de convocar a elecciones anticipadas en marzo, pocas horas después de decidir abandonar su partido Likud y formar una nueva agrupación. Horas después, declaró que había perdido mucho tiempo quedándose en el Likud, partido que ayudó a fundar.

La decisión de Sharon de abandonar el Likud trastocó el mapa político de Israel y formaliza su transformación de dirigente de línea dura a moderado, lo cual acrecentaría las posibilidades de lograr la paz con los palestinos.

La iniciativa, sin precedentes, convertirá el mapa político israelí, tradicionalmente bipartidista, en un triángulo: el nuevo partido del primer ministro (de centro derecha), el Likud (la derecha nacionalista que el propio Sharon fundó en 1973 y que lideraba desde 1999) y los laboristas (centro izquierda).

Personas allegadas a Sharon dijeron que el primer ministro se sentía frustrado por las maniobras de los sectores más nacionalistas del Likud, quienes le han restado apoyo desde que Sharon orquestó la retirada de la Franja de Gaza a mediados de año.

Funcionarios palestinos expresaron el lunes la esperanza de que la convulsión política en Israel permita un eventual acuerdo de paz.

Horas más tarde, Sharon dijo que abandonó el partido Likud pues no deseaba perder el tiempo en riñas políticas o desaprovechar las oportunidades creadas por la retirada de la Franja de Gaza.

"El Likud, en su actual configuración, no puede conducir a la nación hacia sus objetivos", dijo Ariel Sharon

sin cambios. Sin embargo, descartó una ulterior retirada unilateral de la Cisjordania, y dijo que continuaba comprometido con la "hoja de ruta", un plan de paz respaldado a nivel internacional que propone un acuerdo que tendrá como resultado final la creación de un estado palestino.

Sharon dijo que su nuevo partido será "liberal" y dará a Israel nuevas esperanzas de paz.

Indicó que la vida en el Likud se había convertido en algo "insufrible".

La retirada de Gaza, a la que se opusieron los sectores de línea dura del Likud, creó una "oportunidad histórica", dijo. "No permitiré que nadie la desaproveche".

Por su parte el ministro de Defensa de Israel, Shaul Mofaz, anunció el lunes que se quedará en el Likud y competirá por el cargo de líder del partido.

La cadena de eventos políticos se inició a fines del domingo, cuando Sharon decidió abandonar el partido que ayudó a crear en 1973.

A mediodía de ayer, Sharon se reunió en su oficina con 10 legisladores del Likud que decidieron seguirlo.

Se espera que esos legisladores formen el núcleo del nuevo partido, que sería denominado "Responsabilidad Nacional".

Es muy posible que se realicen nuevas elecciones en marzo, ocho meses antes de lo programado.

El lunes en la mañana Sharon pidió al presidente Moshe Katsav que disolviera el Knéset (parlamento), un paso que podría permitir adelantar los comicios para comienzos de marzo.

Sharon y el líder del partido Laborista Amir Peretz han dicho que están interesados en realizar elecciones en marzo, pero la fecha final no será establecida hasta que Katsav decida si disuelve el parlamento o deja que lo hagan los legisladores.

Si el parlamento decide, las facciones podrían posponer los comicios durante meses. En un voto preliminar ayer, el Knéset decidió disolverse. La votación fue de 84-8, con 10 abstenciones. Se requerían tres votos más.

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