Arroceros negocian con molinos precio definitivo

| Cultivadores quieren recibir U$S 8,30 por cada bolsa de 50 kilos cáscara para cubrir costos de producción

El sector arrocero comienza mañana el proceso de negociación por un precio definitivo del grano para la zafra 2004/2005. Los productores buscan pactar con la industria la absorción de las pérdidas en partes iguales y alcanzar una cifra lo más cercana posible al costo de producción de la bolsa de 50 kilos, que hoy se ubica U$S 8,30, indicaron a El País fuentes del sector.

Con esta zafra, de la que ya se lleva comercializado más del 80% —en los primeros 9 meses Brasil compró 390.649 toneladas—, los productores suman la tercera campaña consecutiva con precios por debajo del costo al firmar con la industria un valor provisorio para el grano de U$S 7,03 la bolsa de 50 kilos, cuando la última asamblea de junio pasado reclamaba un mínimo de U$S 8,50.

Luego del primer paso en las negociaciones, la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA) realizará su asamblea el próximo martes 29 en Treinta y Tres donde, además de la negociación por el precio, el orden del día incluirá la elección para la renovación parcial de autoridades, correspondiendo en esta oportunidad el recambio de dos titulares y tres suplentes.

En la única lista presentada figuran para integrar la Comisión Directiva, Pedro Queheille, Ernesto Stirling, Juan Manuel Pérez Ferreira y Julio Manuel Pintos Artigas, en tanto que para la Comisión Fiscal se votará a José Ignacio Uriarte, Miguel Rodríguez Reyes, Felipe Ferrés, Alvaro Ribas, Marcos Ríos Rodríguez y Humberto J. Dellepiane.

FIRMEZA. Fuentes del sector señalaron a El País que en función de las circunstancias en cuanto al bajo nivel del precio interno del grano, se espera una Asamblea con un fuerte posicionamiento por parte de los productores, teniendo en cuenta que las consecuencias seguramente se comiencen a sentir en el otoño próximo con los primeros vencimientos de las obligaciones que se deberán cumplir.

En cuanto a la siembra, actualmente se considera formalmente finalizado el período con más del 98% de las cerca de 170.000 hectáreas del área destinada al cereal, pero las dificultades surgen por la falta de lluvias. Las fuentes indicaron que si bien la escasez de precipitaciones en los últimos días favorecieron las tareas de siembra que venían atrasadas, ahora se necesitan lluvias para permitir el germinado; desde el punto de vista agronómico esta es una premisa fundamental para alcanzar el mayor tiempo de radiación solar posible.

Si bien el riego no es una opción que se descarta, su puesta en marcha y llegar a cubrir toda el área, puede generar un retraso importante en la aparición del cultivo.

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