Buenos Aires - El jefe de Gabinete argentino, Alberto Fernández aseguró hoy que el duro documento de la Iglesia católica sobre la desigualdad social en el país "no se corresponde con la realidad" pues en la presidencia de Néstor Kirchner mejoraron los indicadores sociales.
En su primer pronunciamiento desde la asunción de Kirchner en mayo de 2003, la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) emitió el sábado el documento "Una luz para reconstruir la Nación" en el que criticó la "escandalosa" y creciente desigualdad social y advirtieron sobre la posibilidad de "manifestaciones violentas de sectores excluidos del mundo del trabajo, que podrían degenerar en peligrosos enfrentamientos sociales".
"Sé que hay que preocupación por el crecimiento de la desigualdad, pero no se corresponde con la realidad", explicó Fernández a la capitalina Radio Del Plata desde la localidad patagónica de El Calafate, donde se encuentra desde el viernes con Kirchner.
El funcionario consideró que al elaborar el documento, la jerarquía católica, culto mayoritario en el país, no tomó en cuenta el retroceso que se produjo en los índices de pobreza y desempleo en los dos últimos años.
Cuando Kirchner asumió, Argentina intentaba emerger de una crisis económica, social e institucional que dejó a más de la mitad de sus 36 millones de habitantes en la pobreza y al 17,8% de la fuerza laboral sin trabajo.
Actualmente, el desempleo alcanza a 12,1% de la población económicamente activa de 15,5 millones de personas y la pobreza a 38,5% de los argentinos.
De todos modos, Fernández aclaró que respeta la posición del episcopado, aunque remarcó que hay también otras consideraciones que no comparte.
"Tampoco me pareció feliz cierta recreación de la teoría de los dos demonios porque no hay nadie en la Argentina que haga una exaltación de la guerrilla como dice el documento", sostuvo.
La llamada teoría de los dos demonios equipara el accionar de la guerrilla con el terrorismo de Estado que se impuso luego del golpe militar de 1976.
Para la Iglesia, "la interpretación de la historia argentina está atravesada por cierto maniqueísmo que ha alimentado el encono entre los argentinos" y "los crímenes de la guerrilla de ningún modo son comparables con el terror de Estado, pero ciertamente aterrorizaron a la población y contribuyeron a enlutar a la Patria".
"Parece importante recordar lo que el terrorismo de Estado hizo en la Argentina y que se llevó la vida de tantos inocentes", remarcó Fernández, al ser consultado sobre ese punto de la declaración.
Sobre un posible encuentro del Gobierno con la flamante conducción de la CEA encabezada por el cardenal Jorge Bergoglio, el jefe de Gabinete aseguró que "no hay nada previsto en ese sentido".
El Gobierno está enfrentado con la cúpula de la Iglesia y el Vaticano en torno a diferentes temas como el aborto y el proyecto de ley de educación sexual.
El choque se agudizó en mayo pasado, cuando el obispo castrense Antonio Baseotto llamó a tirar al mar al ministro de Salud, Ginés González García, por pregonar la despenalización del aborto y favorecer la entrega gratuita de condones en el marco de la lucha contra el sida y los embarazos adolescentes.
AFP