En un año, 11 países de la región eligen presidente

| Salvo en Perú y Colombia ganarían opciones de izquierda; en Chile triunfaría una mujer, la oficialista Michelle Bachelet

LIMA | AFP y LA NACION/GDA

América Latina entró este mes en un período de ebullición electoral que se extenderá por 14 meses, con elecciones presidenciales en 11 países —incluyendo Chile, México y Brasil, tres de los más poderosos de la región— y con la particularidad de una izquierda que se consolidaría en la mayoría de ellos.

Esta gran metamorfosis, que es vista con preocupación por Washington, comienza el 27 de noviembre con las elecciones generales de Honduras y se extenderá hasta diciembre de 2006, cuando en Venezuela se decidirá si se mantiene el presidente Hugo Chávez.

Pero el mes que viene se centrará la atención en Chile, cuando el 11 de diciembre se eliga al sucesor de Ricardo Lagos. También socialista, la favorita es Michelle Bachelet, una médica pediatra que pasó la adolescencia exiliada en Alemania Oriental y que fue ministra de Defensa (2000-2004) con un discurso conciliador pese a que su padre fue torturado y asesinado por la dictadura de Augusto Pinochet.

Las encuestas le dan un 45% de intención de voto frente a sus rivales de la derecha, Joaquín Lavín y Sebastián Piñera, que están empatados en 20%. Bachelet no sólo sería la primera mujer en convertirse en presidente de Chile, sino que está separada y tiene tres hijos de dos padres, un dato nada menor en una sociedad que apenas hace un año aprobó una ley de divorcio.

Una semana después, el 18 de diciembre y si todo sigue tal cual lo previsto, la conflictiva Bolivia renovará presidente y legisladores. Al frente en los sondeos se ubica el líder cocalero Evo Morales, un hombre que inquieta a Washington en caso de que finalmente gobierne al país con la segunda mayor reserva de gas natural de América Latina. El amor que despierta Morales en la región occidental, andina y empobrecida de Bolivia es inversamente proporcional al odio que le tienen al oriente, en Santa Cruz de la Sierra, por ejemplo, donde están los yacimientos de gas y se ha impuesto una elite empresarial de tendencia liberal.

Detrás de Morales en los sondeos, se ubica el ex presidente Jorge Quiroga, liberal de centroderecha.

EN 2006. Hace dos meses el director de la agencia de inteligencia estadounidense (CIA), Poter Gross aseguró que la seguidilla de elecciones abre en América Latina "un período de potencial inestabilidad". Algunos argumentaron que peor sería el escenario si no hubieran elecciones, como sucedió en la década de 1970.

Pero Gross parecía referirse al ascenso o confirmación de líderes hostiles a Washington. Pero a la vez, el debate trajo consigo la alarmante particulidad de que en América Latina los sistemas democráticos no han logrado bajar los índices de pobreza ni de desigualdad en los últimos 15 años.

Después de que en febrero Costa Rica elija nuevo presidente, el 9 abril de 2006, habrá elecciones en Perú. Y el escenario se anticipa de extrema complejidad en una sociedad que rechaza mayoritariamente (90%) la gestión del actual mandatario, Alejandro Toledo, electo con una impronta progresista e indigenista, que no concretó.

Así, el voto castigo beneficiaría a la derecha: la conservadora Lourdes Flores encabeza los sondeos con 27%. Detrás de ella, con el 11%, se ubica el candidato que postule el partido "Sí, cumple", que es la agrupación del ex mandatario Alberto Fujimori que está en Chile detenido por 21 cargos de corrupción y violación a los derechos humanos, pero quiere volver a candidatearse.

Tres meses después, el 2 de julio de 2006, uno de los países más poderosos de la región, México, eligirá nuevo presidente. Las encuestas dan como favorito al candidato del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Andrés López Obrador, en lo que sería la primera victoria de una agrupación de izquierda en ese país. Lo sigue, aunque de lejos, el candidato Santiago Creel, del Partido de Acción Nacional (PAN), del mandatario Vicente Fox.

El 1º de octubre, le tocará al poderoso de América del Sur: Brasil. Todo indica que el presidente Luiz Inacio Lula Da Silva intentará la reelección a pesar del escándalo de corrupción que involucra a los principales líderes de la alianza que lo llevó al poder. El crédito a su favor está en una buena gestión económica. Sin embargo, los sondeos dan por primera vez como perdedor a Lula en una hipotética segunda vuelta con el socialdemócrata José Serra.

La frutilla de esta torta electoral será el 3 de diciembre en Venezuela. Hasta ahora, los sondeos señalan que Hugo Chávez (54% de preferencias) se quedará en el poder por seis años más.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar