JOSE MARIA BELLO
Una denuncia realizada por un juvenil jugador de River Plate contra el contratista Pablo Bentancur se sustancia en estos momentos en la órbita judicial. El jugador dio a El País su versión de los hechos, que incluye un viaje a Italia, el incumplimiento de una promesa y un regreso apresurado a Montevideo.
Consultado por una periodista de El País, la parte acusada por el jugador (a los efectos el propio contratista) prefirió no formular por el momento declaraciones sobre el tema.
La historia narrada por el jugador de River Plate Walter López comenzó en el mes de julio, cuando el día 17 el contratista peruano, Pablo Bentancur, le comunicó que en la tarde siguiente debía viajar a Italia para entrenar en el club Sambenedettese. Allí comenzó para el "Zurdo" López (sobrino de Víctor López, el ex jugador de Peñarol, Ferrocarril Oeste e Independiente de Argentina, Defensor Sporting y Fénix, entre otros) lo que calificó como "un camino de sufrimientos".
López es un muchacho de 19 años que, según contó a El País, quedó a la deriva en Italia, siendo objeto "de presiones y mentiras" mientras que en Montevideo habían quedado los miembros de su familia "desesperados, sin saber qué hacer". Agregó que estuvieron a punto de hacer la denuncia penal contra el contratista por presunto rapto de un menor.
EL VIAJE. Su versión de los hechos es la que sigue: "El 17 de julio me llamó Pablo Bentancur por teléfono y me dijo que preparara todo que al día siguiente nos íbamos para Italia, algo que estaba en mis planes pero no en forma tan inmediata. Yo le pregunté cómo era la situación con River Plate, el club al que yo defendía, y me respondió que me quedara tranquilo que al otro día me pasaba a buscar con el coche, íbamos a la práctica de River para que yo me despidiera y de ahí nos íbamos para el aeropuerto; insistió en que él había arreglado todo con los dirigentes.
Así fue que al otro día me vino a buscar Mario Barilko (ex jugador que trabaja con el empresario) me llevó hacia la oficina de ellos y me hicieron firmar unos papeles que según dijeron era para que pudiera salir del país sin tener problemas con River. Yo le pregunté si eso no era un contrato y me respondió que no, que era solamente para que River pudiera mandarme el transfer. La verdad que no debí firmarlo, pero hay que ponerse en mi lugar, a los 19 años tener la posibilidad de ir a Italia no te dejan ver muchas cosas y ellos se aprovechan de eso".
López dijo que la ida al entrenamiento de River no se llevó a cabo: "No hay tiempo, nosotros ya te dejamos todo solucionado con los dirigentes, técnicos y jugadores", le dijeron.
"El acuerdo que habíamos hecho con el contratista era que yo iba, entrenaba y si gustaba, cuando le hubieran entregado a mi tío el dinero prometido yo firmaba contrato. Hice la pre-temporada con ellos (dicho sea de paso todos los de Italia me atendieron muy bien) y estaba jugando en el equipo titular. Un día, yo estaba en un hotel con los demás compañeros cuando me llaman a la recepción; allí estaba el presidente del club con otra persona, que creo que era el gerente, con el contrato en la mano para que lo firmara, cosa a la que me opuse ya que primero debía hablar con mi tío para saber si le habían dado el dinero pactado. Al otro día, cuando fui a desayunar, otra vez había dos dirigentes con el contrato para que lo firmara y me dijeron que Bentancur estaba mal porque yo no quería firmar. Esgrimiendo los mismos argumentos me negué y les dije que si Bentancur estaba mal yo estaba peor, porque no me había cumplido con lo prometido.
"Estaba amargado y para peor me llamaron unos amigos desde Montevideo y me dijeron que había flor de lío en River Plate y que me iban a declarar en rebeldía porque me había ido sin autorización. Me quería morir. Llamé a Bentancur y me dijo que no me preocupara, que él era el dueño de River y lo manejaba como quería y que no me preocupara que en River ni los dirigentes, ni mis compañeros ni el cuerpo técnico me querían más porque me había ido sin decirles nada. En realidad quien no me dejó que les dijera nada había sido él, que ni siquiera me llevó a despedirme como había prometido".
EL REGRESO. Según cuenta Walter, se le venía la noche. Estaba en Ancona, arriba de una montaña donde lo único que había era el hotel, sin plata porque desde que había llegado no había recibido un euro y solo tenía apretado un dinero que el tío le había dado cuando se fue de Montevideo, pero que no lo quería tocar porque preveía que el retorno iba a ser complicado. Y para colmo, dijo, se estaba enterando que River lo iba a declarar en rebeldía. "Y peor fue cuando Bentancur me dijo que nadie me quería en River. Ese fue un golpe terrible, no tenía nada que decir de mis compañeros, quienes siempre me ayudaron y menos de los técnicos ya que tanto el ‘Vasco’ Aguirregaray como Bengoechea y los profesores me ayudaron siempre, me estaban llevando de a poco y yo estaba aprendiendo mucho.
"Allí fue cuando tomé la decisión de venirme; lo llamé a Bentancur y le dije que no se preocupara por el dinero ya que no me interesaba quedarme y que me diera el pasaje para volver a Montevideo, que quería ir a aclarar todo, pero me respondió que no tenía el pasaje. Inmediatamente llamé a mi tío y le conté lo sucedido y me dijo que él me mandaba el ticket aéreo para volver. Le transmití eso a Bentancur y le pedí que me fuera a buscar al otro día porque desde donde yo estaba hasta el aeropuerto había cinco horas de camioneta, a lo que me respondió que me quedara tranquilo, que a las once estaba en el hotel".
Eran la once de la mañana, Walter se despidió de sus ocasionales compañeros y se ubicó en el lobby del hotel a la espera del contratista, pero éste, según cuenta, nunca llegó.
—Me hiciste perder el vuelo —le dijo López a Bentancur.
—No, decile a tu tío que no te mande el pasaje que yo te lo doy, pero que él me mande dos mil euros —le respondió el contratista.
—¿Dos mil euros para qué? —preguntó el jugador.
—Por todo lo que vos gastaste acá —recibió como respuesta.
Ese diálogo, marcado en la memoria de López, provocó un momento de profunda angustia en el jugador.
"¿Qué iba a hacer? ¿Llamar a Montevideo? ¿Para qué? ¿Para empeorar más la situación de mi vieja o recalentar a mi tío contándole que me pidió dos mil euros por los gastos que provoqué cuando yo estuve siempre en la concentración del club y nunca me dio un centavo? si hasta tuve que pedirle a mis compañeros que me prestaran una tarjeta para hablar por teléfono.
"Era una persecución, a donde fuera había dirigentes del club con el contrato en la mano presionándome para que se lo firmara, incluso llegaron a decirle al técnico que no me dejara entrenar si no firmaba, a lo que se opuso y seguí haciéndolo.
"Finalmente me conecté con mi tío en Montevideo, me envió el pasaje y Bentancur, ante la posibilidad que si no me llevaba al aeropuerto lo denunciaba en el consulado, me llevó".
"Estando en el aeropuerto me insistió para que me quede, me decía que él venía a Montevideo y arreglaba todo, insistía que en River no había problemas porque él era el "dueño", a lo que yo le respondí que me iba a Montevideo porque con él no quería tener ninguna relación más y entonces me respondió que él tampoco quería más nada conmigo".
JUICIO. "A los pocos días de mi llegada a Montevideo me llamó y me dijo que iba a tener una reunión conmigo y mi familia, a lo que accedí, pero nunca más los vi, ni a él ni a Barilko, ninguno me responde el teléfono, incluso mí tío, que fue quien me llevó con Bentancur por intermedio de Barilko que había sido compañero suyo y que tenía muy buena relación, ha podido hablar más con ellos.
"Yo lo que quiero es que esto se liquide de una buena vez y que quede claro que yo con ese señor no tengo nada que ver. El tema de River lo arreglé sin ningún problema, llegué y hablé con Bengoechea quien estaba al tanto de lo sucedido y me dijo que las normas que el "Vasco" y él fijaron hay que cumplirlas y por lo tanto tenía que volver a tercera, cosa que acepté porque era lo justo; por suerte ahora ya estoy nuevamente en el primero".
Este episodio no ha finalizado ya que ahora comenzará a dirimirse en la órbita judicial. El Dr. Ivo González, abogado de Walter López, ha presentado una demanda judicial contra Bentancur: "Ni Walter ni yo queríamos llegar a esto porque siempre es mucho más fácil arreglar las cosas hablando que en un juzgado, pero nos obligaron a eso", dijo, agregando que pese a varios intentos nunca pudo comunicarse con el contratista.